El trato hostil y las severas restricciones impuestas a la selección de Irán en el Mundial 2026 constituyen una violación sin precedentes a los principios de equidad y neutralidad deportiva, supuestamente seguidos por la FIFA. Creo necesario decirlo con todas sus letras: hay un boicot logístico contra el equipo iraní derivado del conflicto armado directo entre el gobierno de Estados Unidos y la República Islámica, por lo tanto, el combinado persa, conocido popularmente como el Team Melli, ha sido forzado a competir en condiciones de vulnerabilidad extrema, lo que transformó la máxima fiesta del fútbol mundial en una extensión de las disputas geopolíticas.





