Mario A. Medina
El pasado martes, en la “Mañanera”, la Presidenta Claudia Sheinbaum expresó una frase que, a todas luces, es fuerte, dura, por lo que dijo y a quién se lo dijo, por lo mismo debió considerarse -digo yo-, como la nota principal en todos los llamados “diarios nacionales”, pero no fue así
Es claro que la línea editorial de los medios informativos la establece los intereses políticos, sociales, empresariales y económicos. Es entendible que lo que para un medio es la de “ocho”, para otro no merece ni la primera plana por esos intereses.
Sin embargo, hay información que, por su envergadura e importancia para la vida política y económica del país, merece se coloque como la principal, si acaso se le dé el cintillo, con el viejo formato que se conoce como ocho columnas.
La jefa del Estado mexicano lanzó con contundencia: “Todo indica que el ex embajador de EU mintió sobre la captura de El Mayo”. Afirmar que Kent Salazar es mentiroso, es un señalamiento muy fuerte, más cuando se le acusa directamente al exembajador en México del expresidente estadunidense Joe Biden.
Una inculpación como ésta, que yo recuerde no había ocurrido al menos en tiempos de los gobiernos neoliberales. Pudieron haber tenido ciertas diferencias, pero ninguno se enfrentó pública, abierta y directamente a un embajador.
Diarios como La Jornada, La Crónica, La Razón, Contra Réplica, Ovaciones, El Sol de México, le dieron la de “ocho” a la declaración de la jefa del ejecutivo federal, y sí usaron la palabra “mintió”. Otros como El Heraldo de México, Publimetro, 24 Horas y Eje Central, aunque le dieron la nota principal, evitaron mencionar “mintió”.
El diario 24 Horas cabeceó: “Sheinbaum cuestiona dichos de Salazar” y refirió que el embajador “pudo faltar a la verdad”.
Timoratos, igual, con eufemismos, tres de los diarios considerados de importante influencia informativa y política, le concedieron sí, la primera plana (PP): “Kent Salazar, del derecho de picaporte al purgatorio de la 4T” (El Universal); “Pide a EU explicación” (Excélsior); “Relación con el narco, con Fox y Calderón, señala Claudia” (Milenio Diario), pero no se atrevieron a señalar al diplomático de “mentiroso”. Reforma cabeceó su nota con una pregunta: “¿Mintió Salazar?”
Si bien es válido redactar cabezas “interpretativas” para resumir lo destacable, llama la atención, el por qué varios diarios, evitaron usar en sus primeras planas la afirmación tan contundente y tal vez nunca usada por otros gobiernos de México en el pasado: “Mintió el embajador de EU en el caso Zambada: Sheinbaum”, cabeceó La Jornada.
Me queda claro, cuál debe ser día a día la nota principal de un periódico, considerando los intereses políticos, sociales, empresariales, económicos que están ligados a los medios, y sí, también los periodísticos.
La primera plana la deciden los editores junto con el director editorial, tomando en cuenta el parecer del director general o propietario, quienes cuidan proteger sus intereses y no contradecirlos. Como bien me dijo un amigo periodista al referirse a los responsables del diario: “cuidan sus visas de USA”.
La “Mañanera” del martes, ha sido una conferencia singular por los señalamientos puntuales y agudos, que, si bien fueron dirigidos hacia el exembajador Salazar, también fue una acusación fuerte y tal vez nunca hecha de manera abierta y pública contra el gobierno de EU.
La afirmación de que mintió el embajador, no es solo una frase fuerte o un dicho con propósitos mediáticos, la acusación se acompañó con varias conjeturas más, como el haber violado la Carta de las Naciones Unidas; la de los Estados Americanos; la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley de Seguridad Nacional de nuestro país.
Con esta declaración, Claudia Sheinbaum no sólo se enfrenta a un exembajador, desafía al injerencismo del presidente Donald Trump y todo lo que conlleva, el riesgo de tenernos “con la bota en el cuello”.
Como bien ha señalado Coni Delgado en Astillero Informa, Claudia ha demostrado, al gobernar, no sólo sus capacidades como científica, también, y de manera destacada, sus grandes habilidades políticas frente a un “bully”, como lo es Donald Trump, mismas destrezas que les receta a los de la oposición.
Una cosa es cierta, el “machismo político”, de adentro y de afuera del gobierno, le ha negado el calificativo de estadista, lo mismo que muchos de los medios de comunicación que le regatearon las ocho columnas por sus afirmaciones de “La Mañanera” del martes pasado.
Que no le cuenten…
Los dados mandan: Serpiente. Columnista en picada. La actriz Ofelia Medina exhibió otra mentira de El Universal y desmintió al columnista Salvador García Soto.
El periodista aseguró en su texto que Medina había acudido a Palacio Nacional y allí la presidenta le preguntó: “¿Cómo ves las cosas, como ves al país?” Y, según el columnista, la respuesta de Ofelia “le borró la sonrisa a la doctora y a todos los que presenciaban la visita: “Mal, veo las cosas muy mal”, y el periodista siguió contando a sus lectores más ficciones.
En la carta dirigida al director del diario, Juan Francisco Ealy Lanz Duret, Ofelia Medina aseguró que nunca acudió a Palacio Nacional, y que la versión publicada en la columna “Serpientes y Escaleras” “carece de sustento y atribuye hechos que jamás ocurrieron”. Los dados mandan: Serpiente ponzoñosa.





