En su conferencia matutina, la mandataria Claudia Sheinbaum reiteró que la revocación de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán no tiene por qué generar investigación alguna.
Explicó que, de acuerdo con la información proporcionada por autoridades del vecino país, la emisión o revocación de una visa corresponde a una relación entre el gobierno de ese país y la persona que solicita el permiso, por lo que no se trata necesariamente de un asunto entre Estados.
“No porque le quiten la visa a alguien vamos a abrir una investigación”, atajó Sheinbaum, al insistir en que si existe alguna acusación concreta contra un ciudadano mexicano, Estados Unidos debe presentar las pruebas mediante los mecanismos legales y de cooperación correspondientes.
Sheinbaum explicó que aunque constituye un motivo para que el Gobierno de México abra una investigación contra la persona afectada y sostuvo que cualquier acusación sobre la comisión de un delito debe estar respaldada por pruebas.
Sin embargo, cuestionó el carácter político que, a su juicio, pueden adquirir cancelaciones de visas cuando son difundidas públicamente, y en especial a quienes se aplica ese trámite. Recordó que existen personas investigadas en México que mantienen su visa estadounidense, (caso ex gobernador tamaulipeco del PAN, Francisco García Cabeza de Vaca) por lo que consideró necesario preguntarse cuáles son los criterios utilizados por Washington para determinar a quién se le retira el documento.
Además, aclaró: “retirar una visa no constituye una prueba de delito ni obliga al gobierno a abrir una indagatoria. Si existen acusaciones lo que conviene es presentar las pruebas ante los organismos de cooperación entre ambos países”.
Descarto que esto implique vulnerar la relación con el vecino del norte, y reiteró que México mantendrá la cooperación bilateral, pero sin subordinación.
Redacción





