Un video de una agresión policial puede presentarse como prueba del abuso y también como evidencia de una amenaza para los agentes. La diferencia está en la interpretación que se construye alrededor de lo que vemos.
Un video de una agresión policial puede presentarse como prueba del abuso y también como evidencia de una amenaza para los agentes. La diferencia está en la interpretación que se construye alrededor de lo que vemos.