Las naciones no sólo se construyen con territorio, instituciones o memoria histórica. También se edifican mediante palabras. Existen expresiones que, nacidas en la espontaneidad de una conversación popular, terminan revelando con mayor precisión el espíritu de un pueblo que muchos tratados de filosofía o de ciencia política. Hay momentos excepcionales en los que una simple frase deja de ser únicamente lenguaje para convertirse en símbolo; deja de describir la realidad para comenzar a transformarla. «¿Y si, sí?» constituye uno de esos raros acontecimientos lingüísticos.
Periodismo
Para una semiótica de la maldad hegemónica
Crónica de una adivinación anunciada. Son cuatro las líneas dominantes que desplegará la derecha, en todo el mundo, durante los años venideros: 1) odio de clase militarizado, 2) saqueo furibundo de materia prima y mano de obra, 3) dictadura financiero-inflacionaria, y 4) tsunamis ideológicos burgueses. Horóscopo fácil de predecir porque ellos, todos, pertenecen sólo al signo del dinero. El “estiércol del diablo”, dice el papa. No verlo es no querer entender la realidad de un sistema perverso que en su decadencia está destruyendo a la especie humana y al planeta. No verlo, en más de un sentido, es hacerse cómplices.






