Durante décadas, informarnos parecía un acto relativamente sencillo. Había un periódico, una estación de radio o un noticiario en televisión. Podíamos cuestionar la línea editorial o los intereses detrás de un medio, pero existía una ruta reconocible: alguien investigaba, verificaba, editaba y asumía responsabilidad sobre aquello que llegaba a las audiencias.
Colaboradores, Libertad de Expresión
Libertad de expresión en tiempos de Inteligencia Artificial
Durante décadas, las sociedades construyeron su relación con la información a través de medios relativamente estables: periódico, radio, televisión e incluso el cine, se consolidaron como espacios donde se registraban los acontecimientos de interés público y desde donde se difundían noticias para amplias audiencias.






