Ningún país desde la Segunda Guerra Mundial había lastimado tanto a Estados Unidos ni había puesto en jaque a Israel como lo hizo el régimen de los ayatolas Ruhollah Jomeini, Alí Jamenei y ahora Mojtaba Jamenei. Donald Trump no calculó bien, la respuesta del gobierno persa que, desde el 28 de febrero consiguió que todo el Medio Oriente se fracturara; atacó a todos los países del Golfo; destruyó bases militares estadounidenses; golpeó infraestructura israelí; causó bajas entre las tropas sionistas; y paradójicamente, Israel logró que todo un pueblo se uniera contra el sionismo.





