Nueva York.- Los conflictos del siglo XXI, desde Afganistán hasta la caída de Kabul, pasando por la primavera árabe se han vivido tanto en el mundo real como en el ciberespacio, especialmente en las redes sociales que se han usado para informar, desinformar, reclutar, propagandear, planear e incluso como teatro de cibercombate a nivel planetario. La guerra ruso ucraniana es una pelea entre dos países con buen servicio de internet, poblaciones diestras en el uso de los recursos informáticos y ejércitos de hackers tan dispuestos a revelar deficiencias en los sistemas de seguridad como a extorsionar y aprovechar su talento para enriquecerse. El sitio de Chainalysis (la plataforma de información sobre cibermonedas) reveló que cuentas rusas están vinculadas con tres cuartas partes del dinero obtenido por ransomware y que no son pocas las cuentas de ambos países involucradas con lavado de dinero en línea.
Colaboradores, Comunicación, Política / 16 de julio de 2026 ¿Con esta narrativa pretende la derecha ganar la elección presidencial de 2030?
El triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en 2018, puede explicar se por diversos factores, uno de ellos, la realidad económica que permitía a amplios sectores de la población constatar que no formaban parte de la repartición de los beneficios del desarrollo. Más allá de la evidencia, López Obrador armó una poderosa narrativa que ordenó y confirmó lo que la gente ya sabía pero, sobre todo, permitió reconocer a los responsables de que el país no le ofreciera el nivel de vida que necesitaba.













