Ganar una elección no es necesariamente sinónimo de victoria. Por el contrario, significa compromiso y responsabilidad para quienes conquistaron la confianza de un porcentaje mayoritario de la población. Desde el primer día en que un nuevo equipo asume las riendas del poder, se requiere fijar una agenda estratégica de contraste respecto de los resultados de su antecesor y prestar atención a las expectativas de la comunidad sobre el gobierno al que aspira.
Colaboradores, Comunicación, Política / 16 de julio de 2026 ¿Con esta narrativa pretende la derecha ganar la elección presidencial de 2030?
El triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en 2018, puede explicar se por diversos factores, uno de ellos, la realidad económica que permitía a amplios sectores de la población constatar que no formaban parte de la repartición de los beneficios del desarrollo. Más allá de la evidencia, López Obrador armó una poderosa narrativa que ordenó y confirmó lo que la gente ya sabía pero, sobre todo, permitió reconocer a los responsables de que el país no le ofreciera el nivel de vida que necesitaba.














