Omar Castro
El torneo más importante de la FIFA ya llegó, ya es hora de vivir la fiesta mundialista. Es complicado imaginar que hace 4 años esta euforia por el fútbol se vivió desde Qatar, y hace doce años que la Copa Mundial no regresaba al continente americano desde ese torneo en Brasil. Todos quieren ser parte del evento más importante del deporte, es una larga espera para un mes entero de fútbol. Hoy la fiesta se organiza con Estados Unidos y Canadá, para compartirla con el mundo entero. Pero no todos podrán disfrutarla por un mercantilismo que ha rebasado los excesos lógicos.
Hablar de una experiencia deportiva es complejo por muchos aspectos. Primero, si el equipo es de tu localidad, existe la posibilidad de ir a ver el encuentro al estadio, que, a su vez, el inmueble es el orgullo y distinción del equipo; en caso que el equipo esté de gira, el boletaje se agotó o no estés en la ciudad, están las transmisiones. Radio, televisión y hoy el streaming, siempre puedes seguir un juego en vivo. Hoy, para los estadios de Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México que fueron seleccionados como sedes del certamen, son hasta cierto punto, el orgullo nacional, y es lógico que se apartaran boletos para el público internacional que viene de visita, no obstante, el boleto disponible que salió a la venta para el público mexicano y según ESPN, con información tomada de medios cercanos a la FIFA, señalan que cuando salió la primera fase de venta de boletos, el paquete CAT4 valía 830 dólares, siendo el paquete host más barato para México. Claro está, estos valores crecieron por la alta demanda en la reventa. El paquete CAT1 puede rebasar los cien mil pesos por persona en reventa “autorizada” (Páginas web que se dedican a la compra y venta de boletos, algunas tienen el aval de la FIFA). Esto ya es una cifra impagable para muchos. Entonces, el poder ver lo que acontece en estos partidos tendría que ser a la distancia, por la televisión, o el streaming…
La televisión deportiva mexicana ha emitido muchos eventos importantes y ha transmitido ediciones pasadas de este certamen, los Juegos Olímpicos y muchas más novedades deportivas para el público nacional. El mayor exponente de la televisión abierta es Televisa, pero desde hace 32 años compite el rating con TV Azteca. La rivalidad de estos gigantes televisivos ha tomado un vuelco importante este año. En diciembre de 2024, la FIFA firmó un acuerdo de derechos de imagen televisiva con la marca DAZN, quien se presume como la mayor cadena de streaming deportivo a nivel global. DAZN no cobra por la visualización de ciertos eventos, pero la Copa Mundial sí tendrá precio para verlo con ellos, para la televisión abierta habrá limitaciones muy amplias, ya que el mismo DAZN ha manejado los costos y no es rentable para las televisoras. Por ello, Vix, una plataforma asociada al grupo Televisa-Univisión, ofreció todos los juegos de la Copa Mundial bajo una suscripción, que al precio de hoy y en “oferta” vale $799 y se puede contratar en su portal web. Es una apuesta muy grande por parte de este corporativo, pero también es un precio completamente elevado qué “podría valer la pena” por el contenido completo que ofrece, pero ya redondeando la cifra, $800 hoy en día podría significar una pequeña despensa, ropa, para los hijos el material de clases y ese dinero a veces no está disponible. Luego está TV Azteca, el corporativo de Salinas Pliego optó por lo seguro, compró los derechos para treinta y dos juegos de los ciento cuatro, y aunque modesta la cantidad, la muestran con orgullo pese a que las opciones que ofrece son limitadas.
Las televisoras ofrecen una experiencia “completa” con imagen, sonido ambiente y una narración. Pero ¿Qué tal la radio? W Radio anunció por sus redes sociales que transmitirá la totalidad del evento. Ciento cuatro juegos a través de su señal, con análisis y contenido multiplataforma. ¿La gente podrá tolerar la falta de imagen o preferirá recurrir a la piratería? La radio fue el medio más importante de la telecomunicación durante la primera mitad del siglo pasado, su versatilidad lo hace imprescindible para comunicar a largas distancias, pero ante la llegada de la televisión y la televisión en vivo, la radio perdió peso y ante la falta de imagen la gente ya no considera esta opción. El consumismo de la tangibilidad ha creado una especie de adicción y la gente ha llevado esto a un nuevo nivel, escalando con la piratería. Hoy la piratería no es cómo hace veinte años, hoy se busca burlar el código de las plataformas, entrar con páginas apócrifas o retransmitir la señal legal a través de las redes sociales. Este fenómeno, aparte de ser un delito, será probablemente el recurso más solicitado por la gente que no haya adquirido alguna suscripción y el juego no sea de la televisión abierta, porque la radio ya es la última de las últimas opciones.
Tal vez sea opción ir a algún restaurante o hacer reuniones con familiares y amigos para poder ver los partidos. También se anunció el FIFA Fest en el Zócalo, la plaza más importante del país, en Guadalajara también habrá evento en el Centro Histórico y en Monterrey será en el Parque Fundidora, en donde a diferencia de las otras dos ciudades, en Monterrey sí habrá un costo por acceder a la experiencia. Esta modalidad también requiere una pequeña inversión, pero también tiempo libre, que es complicado si los juegos son en horario laboral y todas las responsabilidades que representa ser trabajador o estudiante que, imposibilitan presentarse a un festival u organizar una reunión a plena mitad de semana.
Se nos ha hecho creer que esta fiesta del fútbol es homogénea, es para todos, pero cuando nos ponemos a ver cuántas cosas se requieren para “vivir la verdadera pasión” tendremos que desenfundar una buena feria. Playeras, gorras, tal vez boletos para una experiencia “inmersiva”, y ahora también pagar por ver una transmisión que probablemente estará plagada de anuncios.





