Reforma constitucional de cuidados en la Ciudad de México
Colaboradores, Congreso CDMX

Reforma constitucional de cuidados en la Ciudad de México

Martha Ávila Ventura*

El Congreso de la Ciudad de México realizó a principios de mayo, una discusión fundamental para reformar la Constitución Política de nuestra entidad, y reconocer los trabajos de cuidados que son indispensables para la vida de las personas y de la sociedad, y que esa labor genere valor económico, social, prosperidad, bienestar individual y colectivo.

Este es un paso histórico en la evolución jurídica de nuestra capital que, una vez más, se distingue como pionera en la protección de los derechos y el bienestar de las personas, pues, si bien, desde 2017 este derecho ya había sido establecido en nuestra Constitución local, ahora se refuerza su contenido en los términos expresados recientemente por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Los cuidados son un elemento fundamental que sustenta a nuestras sociedades, pues la labor de las familias en la transmisión de conocimientos y valores sociales y culturales como el lenguaje o la ética son pilares de la convivencia colectiva. En ese contexto, el reconocimiento constitucional del derecho al cuidado representa una declaración estatal de que la evolución de la sociedad simplemente no sería posible sin el valioso trabajo de cuidado que han realizado las mujeres durante siglos.

De esta manera, la reciente reforma propuesta por nuestra Jefa de Gobierno da cuenta de la profunda identidad feminista y de izquierda de este gobierno, pues se trata de reivindicar un asunto visto históricamente como exclusivo del ámbito privado para asumir la responsabilidad colectiva de que se reconozcan, reduzcan y redistribuyan las tareas de cuidado de una forma más equitativa y con base en el principio de corresponsabilidad entre las personas, las familias, el gobierno y el sector privado y social.

El contenido de esta reforma constitucional es la base para la elaboración de la Ley del Sistema de Cuidados de la Ciudad de México, la cual también fue impulsada por la Jefa de Gobierno y ahora se encuentra al final de su proceso legislativo. La legislación secundaria articulará de manera integral un andamiaje institucional para garantizar el derecho de toda persona a cuidar, ser cuidada y al autocuidado conforme a su voluntad, de acuerdo con su etapa de vida y condiciones de salud, dependencia y contexto cultural, familiar y territorial.

A fin de garantizar el derecho al cuidado en sus tres dimensiones, deberán establecerse con claridad en la legislación secundaria los derechos de las personas usuarias del sistema, los derechos de las personas cuidadoras, así como planes y programas para quienes realicen trabajos no remunerados, incluidos los domésticos. Otro aspecto importante de esta legislación, es que deberán tomarse medidas con el sector privado y la sociedad en general, a fin de promover el tiempo libre para personas cuidadoras y medidas para conciliar la vida personal y laboral; condiciones formales y dignas de trabajo para personas cuidadoras remuneradas; profesionalización y capacitación de personas cuidadoras, creación de cooperativas para servicios de cuidado.

Este ordenamiento ha sido objeto de una consulta abierta a la ciudadanía, lo cual favorece la pedagogía social sobre el tema y fortalece el contenido de la ley al derivar de la construcción de consensos con la gente.

El nuevo marco jurídico prevé la suma de esfuerzos públicos, privados, sociales y comunitarios para apoyar a las familias a través de servicios de cuidado como cocinas y comedores populares, lavanderías comunitarias a costos accesibles, casas de día para adultos mayores, estancias infantiles, casas de la salud, centros especializados en la prevención y el tratamiento del abuso de sustancias psicoactivas, centros de atención a la comunidad LGBT, entre otros como spas comunitarios, talleres sociales, culturales y deportivos.

Un sistema de cuidados sólidamente articulado, sustentado constitucionalmente, pero, sobre todo, coordinado inter-institucionalmente para su ejecución, es una decisión pública que transforma la vida de la sociedad. Se trata de una determinación que, sin duda, construirá nuevos paradigmas colectivos, modificará la cultura de las y los capitalinos y replanteará el funcionamiento social en su conjunto.

De esta manera, el gobierno encabezado por Clara Brugada continúa el legado de esta ciudad progresista y de vanguardia. Tenemos la seguridad de que este avance en la capital del país, será el punto de partida para instaurar a nivel nacional un sistema de cuidados para todas las mexicanas y mexicanos, pues con esta medida de avanzada, la vida de las mujeres se transforma, se potencia el desarrollo familiar, se mejoran integralmente las condiciones materiales y espirituales de vida de la población capitalina.

*Diputada local por el partido Movimiento de Regeneración Nacional

20 de junio de 2026