Diego Ríos/ corresponsal
Tijuana, Baja California. – A lo largo de un siglo, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO) de Tijuana ha sido testigo y protagonista de la transformación económica, comercial y social de la región, consolidándose como una institución promotora del desarrollo, defendido al comercio organizado para contribuir al crecimiento de una de las ciudades más dinámicas de México.
La noche del Centenario no fue únicamente una celebración; también se convirtió en un viaje, en un recorrido a lo largo de cien años de esfuerzo, liderazgo, visión y trabajo colectivo que se observa en el crecimiento de Tijuana, desde sus primeros años como ciudad fronteriza hasta convertirse en motor económico del norte del país y de la nación.
Cuando el reloj marcó la medianoche y comenzaron a escucharse Las Mañanitas por doquier brotaron aplausos, abrazos y las felicitaciones, previos al corte del pastel conmemorativo, momento culminante de unidad y cohesión del gremio organizado, que con visión de futuro construye su porvenir.
Un organismo que nació junto con el crecimiento de Tijuana
La historia comenzó el 26 de julio de 1926, cuando treinta emprendedores que representaban treinta y dos establecimientos decidieron crear una organización capaz de defender y fortalecer la actividad comercial de una ciudad que comenzaba a consolidarse.
Con el respaldo del entonces gobernador Abelardo L. Rodríguez, nació la Cámara Nacional de Comercio de Tijuana, organismo que con el paso de las décadas evolucionó hasta convertirse en la actual Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Tijuana, manteniendo siempre la misma esencia: representar al comercio organizado y contribuir al desarrollo económico de la región.
Diez décadas de historia que transformaron a la ciudad
Durante su primera década (1926-1936), CANACO impulsó el turismo cuando Tijuana comenzaba a posicionarse como un destino internacional. La Avenida Revolución se consolidó como el corazón comercial de la ciudad, se promovió la primera Ley de Perímetros Libres y participaron empresarios fundadores en el desarrollo de la telefonía regional. En esos años también abrió sus puertas el histórico Hotel Caesar, convertido con el tiempo en uno de los grandes símbolos de Tijuana.
Entre 1936 y 1946, el comercio se expandió hacia nuevas calles, mientras la ciudad enfrentaba el cierre definitivo del Casino Agua Caliente. Empresarios vinculados a la Cámara participaron en la fundación del Banco de Baja California y el organismo fortaleció su representación institucional.
Durante la tercera década (1946-1956), CANACO encabezó la colecta para reconstruir el Puente México, inauguró su primer edificio en 1949, promovió el tradicional Día de las Californias y celebró sus Bodas de Plata, consolidándose como la voz empresarial más importante de la región.
En la cuarta década (1956-1966), la ciudad creció aceleradamente con nuevos fraccionamientos. La Cámara impulsó relaciones binacionales mediante reuniones de ciudades vecinas, fortaleciendo el intercambio económico entre Baja California y California, además de respaldar empresas que se convertirían en referentes del comercio local.
Entre 1966 y 1976 llegaron algunos de los proyectos más trascendentes. CANACO encabezó el proyecto Puerta México, promovió programas de capacitación para pequeños comerciantes; impulsó la creación de la carrera de Turismo en la UABC y fue protagonista de una época en la que Tijuana superó los doce millones de visitantes al año. En 1975 adoptó oficialmente el nombre de Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Tijuana.
La sexta década (1976-1986) estuvo marcada por la defensa permanente de la Zona Libre, la canalización del Río Tijuana, la negociación empresarial durante la primera gran devaluación del peso y la inauguración de Plaza Río, el primer gran centro comercial de la ciudad.
Entre 1986 y 1996, la Cámara participó activamente en la defensa de estímulos para el comercio fronterizo; promovió campañas a favor de la Zona Libre; creó más de 28 grupos especializados; consolidó la tradicional Carrera CANACO e inauguró las instalaciones que actualmente albergan al organismo. Además, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte abrió nueva oportunidades para el comercio fronterizo.
Durante la octava década (1996-2006), CANACO impulsó el Tianguis Turístico; promovió acciones para disminuir la inseguridad; gestionó apoyos para pequeñas y medianas empresas; trabajó por la reducción del IVA; y enfrentó junto con sus afiliados los efectos económicos provocados por los atentados del 11 de septiembre de 2001. En ese periodo celebró también su 75 aniversario.
La novena década (2006-2016) estuvo marcada por una nueva crisis económica derivada del colapso inmobiliario internacional. A pesar del panorama adverso, la Cámara fortaleció campañas como “Yo Compro en Tijuana”, continuó defendiendo la Zona Libre y promovió la reducción del IVA al ocho por ciento como una medida para fortalecer la competitividad de la frontera.
Finalmente, entre 2016 y 2026, CANACO celebró su 90 aniversario; fortaleció su membresía; impulsó el programa “Tijuana al Fresco” durante la pandemia de COVID-19 para apoyar la reactivación económica y emprendió una intensa agenda de actividades rumbo al Centenario, reafirmando su liderazgo empresarial.

Una noche para recordar
El festejo por los cien años reunió a empresarios, políticos locales y nacionales, expresidentes, consejeros, afiliados e invitados especiales, quienes coincidieron en reconocer el papel que ha desempeñado CANACO Tijuana como una institución clave para el desarrollo de la frontera norte.
Durante la ceremonia también fueron entregados diversos reconocimientos al presidente Olivaldo Paz, en reconocimiento al liderazgo mostrado durante los últimos años y al trabajo realizado para fortalecer una Cámara cercana a sus afiliados, moderna, participativa y con una presencia cada vez más sólida en los temas económicos, comerciales y sociales de la región.
El director general, Antonio Tapia Hernández, recordó sus más de 35 años de servicio dentro del organismo y rindió homenaje a los expresidentes que, generación tras generación, contribuyeron a consolidar una institución respetada por el sector empresarial y por la sociedad tijuanense.
“El verdadero patrimonio son las personas”
Al dirigir su mensaje, el presidente Olivaldo Paz agradeció la presencia de todos quienes hicieron posible una celebración histórica y destacó que el Centenario representa mucho más que una fecha.
Señaló que detrás de cada década existen miles de historias de empresarios que apostaron por Tijuana, generaron empleos y fortalecieron la economía regional aun en los momentos más difíciles.
Reconoció el trabajo de quienes construyeron la historia de la Cámara durante estos cien años y afirmó que el mayor patrimonio de CANACO son las personas que han dedicado su tiempo y esfuerzo para defender al comercio organizado.
Asimismo, expresó su gratitud a expresidentes, consejeros, afiliados, colaboradores, autoridades y representantes de diversos sectores por acompañar una noche que calificó como histórica para la institución.
“Gracias por ser parte de esta gran celebración. Hoy honramos nuestro pasado, reconocemos a quienes hicieron posible estos cien años y renovamos nuestro compromiso de seguir impulsando el desarrollo de Tijuana y de toda la frontera norte”, expresó.
Un siglo que continúa
Durante cien años, CANACO Tijuana ha sido protagonista de los principales capítulos económicos de la ciudad. Ha defendido la Zona Libre; impulsado reformas fiscales; promovido el turismo; fortalecido a las pequeñas y medianas empresas; estrechado la relación comercial con Estados Unidos; respaldado proyectos de infraestructura; acompañado al comercio durante crisis económicas, devaluaciones y emergencias sanitarias, y ha mantenido una representación permanente del empresariado organizado.
La historia de la CANACO, es la historia del crecimiento de Tijuana.
Hoy, al cumplir un siglo de existencia, CANACO Tijuana no solamente celebra su legado. Refrenda su compromiso de seguir siendo la voz del comercio organizado y de continuar impulsando el desarrollo económico, la competitividad y el bienestar de una de las regiones más dinámicas de México.
Porque cien años después de aquel 26 de julio de 1926, el espíritu de aquellos treinta comerciantes fundadores continúa vigente: trabajar unidos para construir una frontera más fuerte, más competitiva y con mayores oportunidades para las nuevas generaciones.





