Salvador Noriega
Como comentarista y cronista deportivo, ha cubierto para la televisión y la radio comerciales, ocho Mundiales de futbol y cinco Olimpiadas, y lleva más de cuatro décadas con esa actividad por lo que, Heriberto Murrieta goza de credibilidad para lamentar la desaparición del ascenso y descenso en la Liga de Futbol; cree que la falta de concentración más que la mentalidad impide al representativo mexicano llegar al quinto partido, que ahora en este 2026, podría aspirar a ese lugar pero más allá “se le complicará mucho”.
Considera que España o Argentina podrían ganar este Mundial, y aunque advierte mucha polémica y estridencia en las transmisiones futbolísticas “no le molestan”, y no obstante que se le reconoce como periodista deportivo, “sin duda” goza más la crónica taurina, que el análisis futbolero, oficio que desde hace dos años combina entrevistando a personalidades, en su programa “M/Aquí”, que transmite Canal Once.
– ¿Qué tan profesional y ético es el periodismo deportivo que se realiza en radio, pantallas y prensa escrita?
-Creo que hay de todo, ahora hay un mundo mezclado entre periodistas y animadores. No veo mal el entretenimiento, pero creo que sí tiene que sustentarse con una base periodística. Sería muy difícil generalizar. Hay comentaristas muy responsables que verifican la información antes de darla a conocer, lo cual es elemental para la práctica periodística pero también hay quienes se aventuran a decir cosas sin estar completamente seguros de ellas, juicios precipitados. No podría catalogarlo como un periodismo totalmente ético y profesional y creíble.
– ¿La estridencia en las transmisiones deportivas responde a una necesidad televisiva o a una falta de contenido y análisis?
-Responde a una demanda del público, que se ha ido acostumbrando a una nueva forma de escuchar las narraciones futboleras. Antes eran más apegadas a lo que ocurría en la cancha, aunque con la excepción de Ángel Fernández que incrustaba muchas hipérboles, figuras literarias y referencias históricas en sus extraordinarias narraciones. Ángel Fernández ha sido el más grande fenómeno de la crónica futbolera en México y ahora se acostumbra una narración más combinada con entretenimiento y referencias secundarias. No me desagrada la combinación relato, plática, sarcasmo en las transmisiones futboleras.
– Ángel Fernández, Fernando Marcos, Fernando Luengas, marcaron una época en la narración deportiva, ¿Qué tipo de diferencia hay entre esos narradores y los actuales como Christian Martinoli, Jorge Pietrasanta, Andrés Vaca? ¿Son más auténticos o más estridentes?
-Cronistas, sobre todo Ángel y Marcos, no tanto Luengas, pero sobre todo Ángel y Marcos, eran hombres con cultura general, es la principal gran diferencia, aunque en estos tiempos, la narración de Martinoli me parece divertida. No estoy en desacuerdo con esa forma de trabajar, siento que tiene mucho mérito el hecho de que, aunque la empresa para la que trabajan es socia comercial de la Federación Mexicana de Futbol, ni Christian, ni Luis García, se tientan el corazón para emitir con toda claridad y apertura, críticas con respecto a lo que no hace bien la Federación Mexicana de Futbol o la selección de futbol. El estilo de Christian me parece revolucionario, innovador. Desde Ángel Fernández no había un cambio estilístico en la crónica futbolera en México. Las narraciones de Ángel Fernández siguen siendo las más referenciales y, para mi gusto, las más completas, entretenidas e ingeniosas.
– Después de décadas cubriendo el futbol mexicano, ¿Cuál considera que es el principal problema que enfrenta?
-Son varios, entre ellos el exceso de extranjeros, no necesariamente de buena calidad; la falta de ascenso y descenso, lo que es gravísimo porque le resta competitividad al torneo. Es una liga de primera división blindada, atrancada, a piedra y lodo, que no permite que lleguen nuevos inquilinos ni participantes, con la excepción del Atlante, que compró la franquicia del Mazatlán. No me gusta que se compre una franquicia para participar. Sin embargo, en el caso específico del Atlante, y no por ser partidario de ese equipo, creo que tiene los méritos deportivos suficientes como para que esté justificado su regreso a la primera división del futbol. El cierre de la liga hace que las franquicias se eternicen en primera división, y esto claramente le resta un sentido de elemental competencia al torneo mexicano.
– ¿Qué opinión tiene sobre el trasiego de franquicias en el futbol mexicano y el impacto más allá de lo deportivo?
-No me gusta en esencia la compra de franquicias, me parece que los lugares se tienen que ganar en la cancha. Pero el efecto secundario puede ser positivo, por ejemplo, en el caso de equipos que compran franquicias o que llegan a la liga de expansión, sí hay una derrama económica no muy considerable porque el torneo no tiene mucho interés ni tiene muchos alicientes, pero en esencia no me gusta que se llegue a competir en un torneo a través de la compra de una franquicia, debería conseguirse un lugar, a través del mérito deportivo en la cancha.
– ¿Cuál es el principal problema por el que la selección mexicana nunca llega al quinto partido? ¿El entrenador o los jugadores?
-Es la suma de varios errores, no hay un solo responsable. Sigue faltando calidad para competir con las potencias. México sigue estando por debajo de Brasil, Portugal, Argentina o España. Hay un problema serio de falta de concentración, quizá no tanto de mentalidad, que se llega a perder por algún jugador en algún momento crucial de un partido y echa a perder todo el trabajo y el esfuerzo de mucho tiempo. Por ejemplo, en el partido contra Holanda, en el Mundial de Brasil, se tenía ganado el partido, pero pequeños parpadeos, errores de concentración, hicieron que se perdiera la posibilidad de dar el salto de calidad que tanto anhela el público mexicano que es tan aguantador, masoquista y creyente en la selección mexicana.
– ¿Cuál es su pronóstico para la selección mexicana en el Mundial de junio próximo?
-Es muy difícil aventurarme, creo que ganará dos partidos y empatará uno en la primera ronda, cosechará siete puntos. El cuarto partido también lo puede ganar, pero creo que a partir del quinto se va a complicar mucho para el equipo mexicano, no va a llegar mucho más lejos de lo que ha llegado en mundiales anteriores.
– ¿Quién ganará la Copa Mundial de Futbol 2026?
-Creo que España es un candidato muy importante, Argentina también. España seguramente no podrá contar con Yamal en los primeros dos partidos, pero sí contra Uruguay. Messi con Argentina pues sigue siendo un factor muy importante. Es un jugador que siempre parece que está como divagando, desconectado del partido, aunque en realidad lo está leyendo, y es cuando Messi se enchufa, llega el balón a su radio de acción, y hace maravillas con el esférico. Es un hombre extraordinariamente talentoso, genial, capaz, y aunque quizá ya no está en su mejor época -ya va de salida-, puede ser factor para que Argentina pelee el bicampeonato.
– ¿Qué recuerda de aquella época cuando Jacobo Zabludovsky lo llamaba “el joven Murrieta”?
-Fue una época muy bonita, de mucho aprendizaje, crecimiento, yo estaba muy joven y por eso el apodo. Trabajar al lado de Jacobo fue un aprendizaje enorme, no daba concesiones, tenía una gran personalidad, muy exigente, gran periodista. Una época extraordinaria de florecimiento y avance en mi carrera profesional. Recuerdo esa época con un enorme cariño, entre 1988 y 1998.
– ¿Cómo se siente mejor, narrando un partido de futbol o una corrida de toros?
-Una corrida de toros, porque dejé de ser narrador de futbol hace mucho tiempo, a veces comento, pero creo que sin duda alguna donde me siento muy a gusto, como pez en el agua, y es mi hábitat para desenvolverme en las narraciones, sin duda es en una plaza de toros.
–Nos sorprendió verlo en Canal Once realizando entrevistas en su programa M/ Aquí.
-Cuando se retiró Julio Téllez, que era el conductor del programa Toros y Toreros durante más de 40 años, me fue ofrecido el programa por Rafael Lugo, quien era el director del Canal Once. Cuando terminó el programa de toros, me acerqué al director Carlos Brito para pedirle una oportunidad, ya que llevaba 40 años esperando hacer un programa de entrevistas a personajes diversos que no solo fueran deportistas o toreros, y él tuvo la gentileza de darme la oportunidad y me siento muy pleno. Por fin tengo el programa de entrevistas a personajes que tanto soñé, que me ilusionaba.





