Con la interpretación de ¡Esquina bajan!, de Nellie Happee, la cual retrata la infancia de la coreógrafa considerada uno de los pilares de la danza mexicana, y de Impermanente, de Yazmín Barragán, pieza realizada ex profeso para Agustina Galizzi, la primera bailarina de la Compañía Nacional de Danza (CND) se despedirá de los escenarios en el tercer programa de la temporada 2022 de la agrupación del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), en el marco de la estrategia #VolverAVerte de la Secretaría de Cultura federal.
Los orígenes de la Semana Santa en Iztapalapa; del teatro evangelizador al temor de la peste
En reciente entrevista, Uri Celeste Mosco Ramírez, la joven que este año interpretará a la virgen María en la representación de la Semana Santa en Iztapalapa, comentó que la pandemia de la COVID-19 y sus terribles efectos trajo a la memoria de los habitantes de sus ocho barrios originarios el origen y verdadero propósito con que surgió esta manifestación religiosa hace 179 años: un acto colectivo de fe para pedir el término de la peste.
El Tajín, estaría asociado con el colapso de la ciudad prehispánica
Alrededor del siglo X, que corresponde al año 900 de nuestra era, un cambio climático conocido como periodo cálido medieval causó estragos en la Europa continental y en regiones tan separadas de esta como el área mesoamericana, donde el aumento en la temperatura provocó inundaciones que llevaron incluso al abandono de grandes centros de población. Es el caso de la ciudad sagrada que hoy es conocida como la Zona Arqueológica de El Tajín, en Papantla, Veracruz.
En este sitio Patrimonio Mundial a cargo de la Secretaría de Cultura federal, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), especialistas conjuntan la información del clima antiguo, los datos arqueológicos recabados in situ y los resultados de más de 11 años de estudios hechos con LIDAR –tecnología de detección y medición de objetos a través de puntos láser– para ahondar en las razones que llevaron al abandono a El Tajín.
La arqueóloga Patricia Castillo Peña, investigadora del Centro INAH Veracruz y directora académica de la Zona Arqueológica de El Tajín, plantea esta hipótesis acerca de cómo una ciudad tan importante en la ritualidad y la vida de su época se vio imposibilitada para funcionar y orilló a sus habitantes a renunciar a pedimentos hacia sus dioses, los cuales se hacían desde dos edificios fundamentales: el Juego de Pelota Sur y el Edificio de los Nichos.
Ambas construcciones, expone, no solo son las más monumentales en toda el área nuclear de El Tajín, sino que también son las más tardías, construidas entre los años 800 y 1100 de nuestra era. Es decir, “si tomamos en cuenta que eran medios de contacto con lo divino, con el sol, el agua y el viento, debieron erigirlas buscando el equilibrio de un ambiente natural que estaba trastocado”.
De acuerdo con ello y al hablar del Edifico de los Nichos, la investigadora destacó los elaborados fenómenos solares que ocurren durante los cuartos de año, eventos que en algunas ocasiones pueden coincidir, por ejemplo, con los equinoccios y los solsticios, y durante los cuales ocurre una iluminación paulatina del edificio prehispánico.
Este efecto tiene una duración de siete minutos, durante los cuales el sol naciente, asociado con la deidad Quetzalcóatl, ilumina de arriba hacia abajo cada uno de los siete cuerpos del Edificio de los Nichos, hasta tocar la tierra y hacer contacto con los hombres.
Estas observaciones, subraya Castillo, complementan un hallazgo hecho mediante LIDAR, con el que se localizaron los accesos originales al área nuclear de El Tajín, uno de los cuales estaba en la fachada oeste del Edificio de los Nichos.
A través de este camino los expertos han podido teorizar que durante los cuartos de año, un aproximado de 300 personas, 150 en la plaza este y 150 en la oeste, rodeaban al monumento esperando atestiguar la iluminación paulatina desde su frente, o el efecto de coronación que ocurre detrás, cuando el sol simula posarse en la cima del basamento.
“Es interesante pensar que el efecto de iluminación no siempre sucedía, ya que si el clima era adverso el Sol permanecería oculto, trasmitiendo quizá una idea desfavorable a las personas que venían a solicitar el favor de los dioses”.
En este orden de ideas, el Juego de Pelota Sur –el más ornamentado dentro de las 24 canchas que se han identificado; 13 en la zona núcleo y el resto en la periferia, localizadas usando LIDAR– se volvía igualmente una secuencia narrativa de oración y pedimento hacia las deidades del equilibrio.
Así lo manifiesta, por ejemplo, su orientación hacia el este, integrando en su arquitectura y su visual al Cerro de los Mantenimientos, la montaña más sagrada para los antiguos habitantes de El Tajín; o bien, las seis inscripciones con las que cuenta, dos al centro y cuatro en sus extremos, y que muestran escenas de un juego ritual, las cuales van desde la solicitud del juego a los dioses y culminan en la decapitación de un jugador.
“Además del juego por competencia, en época prehispánica se realizaba un juego de pelota ritual, en el cual los participantes solicitaban un favor determinado, por ejemplo, que las inundaciones se detuvieran, y a cambio debían ofrecer algo sagrado a los dioses, y no hay nada más sagrado para el hombre que su propia vida”.
El Tajín, concluye la arqueóloga, es una zona arqueológica colosal en la que se ha explorado solo una ínfima parte de sus mil 221 hectáreas, por lo que aún cabe la posibilidad de encontrar nuevas estructuras que nos hablen acerca de la estrecha relación que la ciudad antigua daba a lo humano, lo natural y lo divino.
“En el Cerro de los Mantenimientos –ejemplifica– solo nos hace falta encontrar la cueva y el manantial para asegurar que es un monte sagrado, ya que en torno a él se articuló el eje de la ciudad y la comunicación divina a través de la arquitectura”.
México y Chile en una noche
La directora del festival Chilean wey Claudia Pereira nos platica a detalle lo que veremos este próximo 4 de junio en el Pepsi Center.
¿Cómo surge Chilean wey?
Chilean wey nace en plena pandemia y suceden dos cosas, por un lado, estamos en Chile, en un país cerrado para los artistas, en México abrieron mucho antes que nosotros.
Nosotros recién abriendo los escenarios y estábamos sentados desesperados con mi partner, yo hago giras de artistas y mi partner productor, manager, entonces nos preguntamos ¿Qué vamos a hacer?, algo tenemos que inventar para salir de esto y empezar a crear industria de nuevo.
Entonces dijimos hay una historia con México muy fuerte desde la música chilena, México ha sido muy importante para Chile y siempre ha estado ahí, en la música y dijimos bueno qué pasa si de repente nos llevamos a artistas a México que ya está empezando a abrirse a conciertos a eventos.
Y ahí empezamos como a una primera idea que era hacer un concierto, se terminó transformando en un festival que ya habla y celebra la historia de Chile y México, mediante la cultura y mediante la música en específico.
Nos dimos cuenta hablando con Miguel Solís, que fueron las primeras reuniones que hicimos y nos juntamos simplemente a hablar, que teníamos una historia que comenzaba con Gabriela Mistral llegando a México en 1922, con la llegada de las rancheras desde México a Chile 1946.
Hay lugares en la Patagonia chilena como del sur hacia abajo donde se escucha más ranchera que en propio México, hay una relación con la música mexicana muy fuerte, que ha empezado a hacer que existan nuevos estilos de rancheras, con cumbias chilenas, etcétera.
Y nos empezamos a dar cuenta que había una relación muy fuerte, que siempre México para Chile ha sido muy importante y que no existía algo concreto que lo celebrara en la música.
Entonces nace la idea de hacer este festival, de crear un proyecto innovador, porque finalmente nunca se había hecho un festival con dos cabezas que buscara hacer un corredor artístico cultural, que buscara hacer un puente entre ambas culturas.
Y ahí es donde empieza a crecer todo este, este proyecto que hoy ya se lanza el 4 de julio.
¿Qué significa el nombre Chilean wey?
Chilean wey es una mezcla de Chile con México
Platícame un poquito que de qué se tratan los podcasts que están lanzando, hasta el momento han lanzado tres conducidos por Martina Oregon, que es de Chile, y Miguel Solís, que es de México. ¿De qué tratan esos podcasts?
Los podcasts fueron creados con Miguel en un primer tiempo, justamente por lo mismo, dentro de nuestro brainstorming era de tenemos que contar esta historia.
De alguna forma el festival es la excusa para festejar este encuentro entre Chile y México, pero antes hay un montón de cosas que contar.
Entonces decimos hagamos Chilean wey el podcast en donde vamos a hablar de no solo de música, empezamos hablando de música, ya tuvimos a un integrante de Los Bunkers, anoche grabamos otro nuevo y estuvimos hablando de las rancheras la semana pasada.
Es un podcast que va a tener una duración hasta el próximo Chilean wey, que es en Chile, en enero, en donde vamos a hablar de comida, de gente, de personas como tú y yo que tienen una relación con Chile o con México de periodismo musical.
Queremos unir a periodistas, a sellos discográficos, a escritores hablando, conversando.
Es una forma de ir contando esta historia que tanto hemos pensado y descubierto estos últimos dos años.
El festival se trata de ida y vuelta, ¿Cómo es esto?
Es un festival con dos cabezas, nosotros queremos es unir 8000 kilómetros y que este sea un lugar de intercambio de ambas músicas, es un festival que sucede en Ciudad de México, en el Pepsi Center el 4 de junio y que va a pasar en Chile en enero del 2023.
Una muy gran parte del cartel mexicano se va a Chile en enero y vienen otros artistas mexicanos. Es una forma de decir sí México nos ha recibido a los chilenos con los brazos abiertos, nosotros también vamos a hacer lo mismo.
El proyecto también va más allá de ser solo un festival. Por eso tú ves artistas como Nicoletta, Spinelli, Eris, Kyla Aniston, Frank’s White Canvas, que son artistas nuevos de cierta manera, porque queremos ser esa plataforma de difusión de nuevos talentos, el proyecto se enmarca dentro de una estrategia de internacionalización para ambos países.
Los mismos artistas que se van a presentar ahorita en junio se van a presentar en enero en Chile o van a cambiar los artistas
El cartel casi en su totalidad, se van a Chile, pero se suman más, se suman más artistas mexicanos, pero eso es sorpresa todavía.
¿Cuántos artistas mexicanos y cuántos artistas chilenos ya están confirmados para este evento en junio?
Para este evento tenemos confirmados a Los Tres, Ely Guerra que para nosotros es tan importante, porque marcó nuestros corazones en la colaboración con Beto Cuevas la queremos mucho, Gondwana, los Daniels, que son dos bandas que nacieron en la misma época, San Pascualito Rey, que ya tuvimos en Chile hace cuatro años atrás y fue una bomba, Frank White Canvas, que estuvieron en Vive Latino, de esas bandas nuevas que queremos también seguir potenciando el de Elis Paprika que yo la amo. Encuentro que es una tremenda mujer en el rock punk mexicano, Gil Aniston, Nicoletta, Spinelli, Manuel Suárez, Erich. Esos serían los confirmados que tenemos hasta ahora. Pueden. Van a llegar otros, pero todo a su tiempo.
Platícanos un poco tu trayectoria en chile
Yo soy desarrolladora artística, tengo una agencia que se llama Somos Fuego, que es Desarrollo Internacional. Nosotros hacemos un puente entre Europa, América Latina, hacemos que la gente se encuentre constantemente, creamos giras a muchas bandas por América Latina y Europa, diseño de proyectos para el ecosistema de la industria musical y colaboramos con instituciones privadas, organismos.
Finalmente es desarrollar la industria y todo lo que sea estrategia, internacionalización, que es lo que yo hago desde hace ya 15 años más o menos.
Por eso el Chilean wey fue una forma de seguir aportando al ecosistema de alguna forma latinoamericano, para la internacionalización de la música chileno mexicana, nosotros estamos conscientes que para desarrollar nuevos artistas hay que crear audiencias.
Y qué mejor que estar en un Pepsi Center con 7008 mil personas para presentar un nuevo artista, al lado de los tres, Ely Guerra, que podamos presentar a nuevos talentos es como una forma también de acercar.
El 4 de junio, del Pepsi Center de Ciudad de México, van a ser diez horas de música sin parar, dos escenarios enfrentados, así que no va a parar nunca. Vamos a vivir una experiencia chilena, mexicana, tenemos sorpresas, queremos que se tomen un pisco con nosotros, una empanada chilena y que vengan a disfrutar.
Esto es un evento histórico, es importante que verlo de esa manera.
¿Dónde podemos conseguir las entradas?
Los boletos están disponibles por Ticketmaster y estamos con promoción de lanzamiento.
El Museo Nacional del Virreinato
Para atender la humedad del inmueble que alberga el Museo Nacional del Virreinato (MNV), generada por las intensas lluvias que cada año azotan en Tepotzotlán, Estado de México, la Secretaría de Cultura federal, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), lleva a cabo trabajos de conservación en espacios arquitectónicos afectados.
Al respecto, directivos del recinto indicaron que la afectación se presentó en el muro testero de la sacristía del Templo de San Francisco Javier, donde el pintor novohispano Miguel Cabrera (1695-1768) creó once lienzos que cubren los muros; el humedecimiento se observó justo donde está fijada la pintura principal y de mayores dimensiones, dedicada a la Inmaculada Concepción.
Después de realizar estudios para determinar el nivel del daño, se pudo apreciar que tal situación se debía al escurrimiento general de la gárgola (ubicada en la parte superior), el cual generaba y transmitía la humedad al interior, debido a la falta del aplanado en el exterior del muro, aunado a una grieta en el piso de la sacristía que, al estar en contacto con tierra, filtraba la humedad a la pared donde está la obra pictórica.
“Tras detectar el origen de la afectación, se analizó el muro de la sacristía y se determinó que el óleo de gran formato no sufrió ningún daño, aunado a que se hizo una puntual restauración”.
La atención a la sacristía y demás labores de conservación que se realizan en el MNV, están encaminadas a resarcir los daños generados por las intensas lluvias, las cuales aceleraron los procesos de deterioro de los recubrimientos de algunos muros exteriores.
La empresa Callimayeque SA de CV, encargada de llevar a cabo esta tarea, bajo estricta supervisión del INAH, tras diagnosticar el grado de deterioro, realizó calas para determinar si existía pintura mural. Se corroboró que los aplanados del muro de la sacristía no eran originales, al haberse elaborado con base de cemento y presentaban una erosión avanzada, por lo que fueron retirados.
Primero, se protegieron todos los elementos arquitectónicos como herrerías, ventanas, puertas, gárgolas y cornisas, y posteriormente se hizo la demolición de aplanados flojos, deteriorados, sueltos o erosionados.
A continuación, se aplicaron tres aplanados de cal y arena, en distintas proporciones. Asimismo, se rellenaron las oquedades y recalces con piedra de tezontle y, finalmente, se elaboró el bruñido o acabado final.
Paralelo a la demolición del firme de concreto, se retiraron los rellenos y se detectó gran cantidad de piedras y tierra, así como aplanados de cemento y base de concreto de la boca de tormenta (colector de los escurrimientos de los techos y cúpulas, que se vierten por las gárgolas), lo cual provocaba que se estancara el líquido y, al no poder seguir su curso, filtraba humedad a la sacristía del Templo de San Francisco Javier y al Taller de Restauración.
Actualmente, se interviene la fachada oriente del mirador del templo, y se generará una propuesta para basar los aplanados, a fin de que no estén en contacto con tierra y se produzca humedad que pudiera filtrase.
Aparte de la atención de la humedad, el MNV restauró cuatro pinturas de caballete adosadas a los muros de la vicaría que presentaban afectaciones menores en diferentes grados, las cuales forman parte del conjunto de 11 obras creadas por el pintor Miguel Cabrera.
Bajo la supervisión de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, un grupo de especialistas, intervino las obras: La comunión de los apóstoles, El cenáculo, La eucaristía con las virtudes teologales y La institución del vino, de las cuales, las tres primeras habían sido atendidas anteriormente.
Tras desmontar las obras y realizar un registro documental y fotográfico de su estado, se revisaron los daños.
A las cuatro obras se les eliminó el barniz oxidado. En el caso de La institución del vino, se atendieron las escamas de la parte superior del lienzo, resultado del paso del tiempo, fijándolas a la tela de soporte, para después colocar un resane y reintegrar la capa pictórica donde lo ameritaba. Además, en los orificios y roturas que tenía se colocaron parches de lino de gramaje medio con los bordes degrafilados, mientras que, en la zona de desprendimientos del soporte textil, se pusieron cuatro bandas de tela.
A las pinturas La eucaristía, El cenáculo y La comunión de los apóstoles se les resanaron los faltantes de estratos pictóricos con cera resina, a fin de brindar mayor estabilidad a la capa pictórica y dar un nivel homogéneo a la superficie.
Luego se les aplicó una capa de barniz para dar paso a la reintegración de la capa pictórica, y a la cobertura de los estratos faltantes utilizando el sistema rigatino. Por último, se empleó una pátina por aspersión para unificar y proteger las intervenciones.
El Festival de la India en el Cenart
El Centro Nacional de las Artes (Cenart), institución de la Secretaría de Cultura, en colaboración con el Centro Cultural de la India en México Gurudev Tagore, ofrecerán una amplia programación para celebrar el 75 Aniversario de la Independencia de este país asiático. Las actividades se llevarán a cabo el sábado 9 y domingo 10 de abril y contemplan la realización de exposiciones, danza, música, ciclo de cine comentado, taller de mandalas, charlas, presentación de libro, bazar, muestra gastronómica, práctica de yoga y pasarela de saris.
Las actividades iniciarán desde las 9:00 horas, con la Práctica de yoga, que impartirá sábado y domingo el instructor Prasad Chintapalli, quien lleva 10 años enseñando esta disciplina en México. La clase se llevará a cabo en el Pabellón Circense del Cenart, con entrada libre, y está dirigida a todo el público interesado en esta práctica declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2016.
El Ciclo de Cine Comentado se llevará a cabo en la Aula Magna José Vasconcelos, a las 11:00 horas. El sábado 9 se proyectará Black (2005), dirigida por Sanjay Leela Bhansali; y el domingo 10, El buen nombre (2006), dirigida por Mira Nair. Estas funciones son para mayores de 15 años y la entrada es libre.
Se han programado dos charlas en la Aula Magna José Vasconcelos, a las 14:00 horas. El sábado escucharemos a la Dra. Laura Carballido Coria (UAM Cuajimalpa) y al Dr. Daniel Kent IIH-UNAM, quienes hablarán de la “Independencia de la India y procesos emancipatorios”. El domingo, el Dr. Yogendra Sharma (GTICC), la Dra. Wendy Phillips (IIFL–UNAM) y el Dr. Roberto E. García (Colmex) abordarán el tema “El Dios Rama, religión y literatura de la India”. La entrada es libre.
El sábado 9, de 15:00 a 18:00 h, en la Galería Arte Binario se llevará a cabo el Taller de mandalas, a cargo de Claudia Olvera (PUEAA–UNAM). La entrada es libre y el cupo es de 20 personas, previo registro en la página web https://n9.cl/9fhek. La actividad es recomendada para mayores de 16 años.
El sábado, a las 18:00 horas, en la Plaza de las Artes, se realizará la Pasarela de saris, un desfile en el que se podrán apreciar diversos modelos de una prenda con mucha historia y que la India comparte con el mundo como un símbolo del orgullo nacional.
El domingo 10, a las 15:30 horas, en la Aula Magna José Vasconcelos, se presentará el libro La locura divina. Poetas místicas de la India, de la Dra. Elsa Cross (UNAM), quien seleccionó y tradujo la poesía de ocho poetas que conducen a mundos insospechados de pasión y locura por lo divino. Estas poetas místicas vivieron entre los siglos VI y XVII en diversas regiones de la India y escribieron en cinco lenguas distintas. La acompañara en los comentarios el poeta Ursus Sartoris.
También el domingo, pero a las 17:00 horas, en el Teatro Raúl Flores Canelo se realizarán las presentaciones de danza y música clásica de la India a cargo del Consejo Indio para las Relaciones Culturales, ex becarios, estudiantes y docentes del Centro Cultural de la India en México Gurudev Tagore. La entrada es libre.
En el marco de este festival, el pasado 11 de marzo abrieron sus puertas en el Cenart las exposiciones Lok Mein Ram. El dios Rama entre la gente; Sari, la maravilla de seis yardas, ícono cultural de la India; y Stree Drishti. Mujeres grabadoras de la India. El sábado 9 y domingo 10 de abril se ofrecerán visitas guiadas gratuitas a estas muestras, a partir de las 10:15 h, iniciando en la Galería Espacio Alternativo. El cupo es para 20 personas por día. También ambos días, de 10:00 a 18:00 h, se podrá visitar el Bazar y la muestra gastronómica que estará ubicada en la Plaza de la Música.
Como parte de este Festival de la India en el Cenart, pero con fecha 21 de abril, se llevarán a cabo dos charlas: Violencia de género en la India, a cargo de la Dra. María Fernanda Vázquez Vela (UAM Cuajimalpa); y Danzas clásicas de la India, impartida por Sak Nikté Romero, bailarina PUEAA–UNAM. La cita es en la Galería Central del Cenart, a las 17:00 horas. La entrada es libre y el cupo máximo es de 20 personas por charla.
Sueños de Pimpolina
El Centro Nacional de las Artes (Cenart), institución de la Secretaría de Cultura, presenta dos únicas funciones de Sueños de Pimpolina, una propuesta escénica en la que confluyen la pantomima blanca, la técnica del clown y la comedia física, de la autoría y dirección de Andrea Christiansen. Las funciones serán el sábado 9 y domingo 10 de abril, en el Teatro de las Artes.
Sueños de Pimpolina parte de una rutina tradicional de circo para entretejer una historia que nos habla de temas de gran actualidad: la violencia de género, el autoritarismo y la arbitrariedad, la libertad y el derecho a soñar.
La acción transcurre en algún lugar del mundo, en una pista de circo en donde Gruñón (el jefe de pista) y la payasa Pimpolina se encuentran. Ella es una payasita inquieta y soñadora dispuesta a disfrutar de cualquier momento en cualquier lugar. Él es un señor “prohíbelo todo” que se molesta al ver la alegría de ella y su capacidad de generar momentos mágicos de la nada.
En el vaivén entre quien prohíbe y quien busca las mil y una formas de verse libre, el público tiene gran protagonismo, pues niñas y niños defienden a la payasita y los adultos aplauden entusiasmados las ocurrencias del público infantil. A través de la pantomima y la ejecución de diversos instrumentos musicales, los personajes van hilando una narración que es clara, aunque no menos compleja.
Andrea Christiansen (Córdoba, Argentina) llegó a México en 1978. Inspirada en Julieta Massina logró sorprender a niños y adultos con su personaje de Pimpolina, payasa-mimo. Desde entonces ha desarrollado un estilo de humor sutil y refinado, en el que confluyen comicidad, ternura y poesía. Sin utilizar la palabra, crea metáforas sobre las cosas más simples de la vida. En su primer centenario, el Circo Atayde Hnos. la presentó como la Máxima Mujer Payasa de Latinoamérica. “El clown es transgresión, libertad y rebeldía. Inventa sus propias reglas para crear su universo propio”, dice Andrea Christiansen.
En su libro La poética del payaso. Su universo interior (Fonca 2009), Christiansen hace una profunda reflexión sobre el clown, el circo y sus símbolos. Estudió la técnica de Jack Lecoq y en sus espectáculos integra la pantomima blanca, el clown y la manipulación de objetos. Recibió el Premio Nacional de Pantomima 1997, otorgado por la OMIM, INBA, ITI UNESCO y UNAM.
En 2013 creó con gran éxito el Festival Internacional de la Risa. En 2016 realizó una gira nacional con el espectáculo Delirium Pollum, que tuvo una asistencia de 23 mil espectadores. En 2019 celebró el 40 aniversario del personaje de Pimpolina.
En el espectáculo Sueños de Pimpolina la acompaña en el escenario Rafael Juárez (Gruñón), actor, mimo y clown egresado de la Escuela Nacional de Teatro del INBA. Colabora con Pimpolina desde 1996 y es Premio Nacional de Pantomima ITI UNESCO 1994 y 1997. Actualmente dirige la compañía Homoludens y se desempeña como docente de actuación a nivel superior.
Las funciones de Sueños de Pimpolina se llevarán a cabo el sábado 9 y el domingo 10 de abril, a las 13:30 horas, en el Teatro de las Artes del Cenart. Los boletos tienen un costo de $80 pesos y están disponibles a través del sistema Ticketmaster y en las taquillas del Cenart. Las personas asistentes deberán seguir un riguroso protocolo para la protección de todos, el cual incluye el acceso a través de un filtro sanitario, uso de cubrebocas y la sana distancia, de acuerdo con los lineamientos establecidos por las autoridades sanitarias. Para más información consulta la página www.cenart.gob.mx.
Ilan Bar se presenta en el festival Jazz Polanco
Como parte de las actividades de la edición XIV del Festival de Jazz de Polanco y con el apoyo de la Embajada de Israel en México, se estará presentando el guitarrista y compositor israelí iLan Bar-Lavi.
Considerado uno de los más talentosos y destacados músicos de su generación, es recurrente encontrar a Bar-Lavi en los festivales más importantes alrededor del mundo, donde ha tocado y colaborado con Los Sonex, Zap Mama, Antonio Sánchez, Patricio Hidalgo, Margaret Glaspy, Chamín Correa, Ximena Sariñana, Magos Herrera, Isaac Delgado, Shelly Alma y Bobby Keys (de los Rolling Stones), Gizmo y Tim Ries, entre otros.
Fallece la poeta, catedrática y editora Dolores Castro
Ensayista, poeta y escritora, Dolores Castro Varela falleció esta mañana en un hospital de la Ciudad de México, cuando contaba con 98 años.
INAH registra más de seis mil bienes arqueológicos del Museo Regional de la Universidad de Sonora
La Secretaría de Cultura federal, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y la Universidad de Sonora presentarán este 31 de marzo, en modalidad virtual, el libro Las colecciones arqueológicas del Museo Regional de la Universidad de Sonora. Catalogación, documentación y registro, el cual representa un esfuerzo para la conservación de más de seis mil piezas que conforman este valioso acervo cultural.














