Hernán Cortés: síntesis de conflicto, violencia y racismo
Colaboradores

Hernán Cortés: síntesis de conflicto, violencia y racismo

Alicia Alarcón Nava*

El nombre de Hernán Cortés fue centro de atención de la opinión pública en el mes de mayo, particularmente por la visita al país de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien propuso reivindicar al conquistador para a su vez, exigir un papel dominante de España sobre México. A partir de ese momento, surgieron algunos elogios, pero sobre todo se expresaron críticas severas para Hernán Cortés y para su actual promotora, Díaz Ayuso.

Desde hace dos décadas radico en la ciudad de Cuernavaca. A diario me encuentro inevitablemente con el nombre de Hernán Cortés; lo llevan calles, avenidas y colonias. Incluso la vía Teopanzolco -nombre de origen náhuatl- tuvo un tiempo, de manera por decirlo menos absurda, una glorieta que exhibía una escultura ecuestre de bronce del conquistador, la cual medía aproximadamente tres metros de altura. No había amanecer en que no apareciera grafitada como un acto de rechazo a esta figura. En 2011, finalmente, fue retirada.

También está el famoso palacio en el que Cortés residió entre 1530 y 1540. Hace algunos años dejó de llamarse Palacio de Cortés y pasó a ser Museo Regional de los Pueblos de Morelos. El cambio puede leerse como un giro de la memoria histórica hacia las comunidades indígenas, a la vez que desplaza el foco a la figura del conquistador. Poca gente sabe, que hace casi un siglo Diego Rivera, pintó en la terraza de la casona novohispana, el mural titulado ‘Historia de Morelos, Conquista y Revolución’, en donde se caricaturiza a Cortés, y lo exhibe como una figura siniestra y deforme.

Para el pintor y dibujante Miguel Ángel Tafolla, en Cuernavaca y en otras ciudades del estado de Morelos, se localizan haciendas y casas de descanso de los que fueron herederos de los conquistadores. “Estos herederos –explica– quitaron desde el poder, las tierras de los indígenas. Fueron los que de alguna manera influyeron en la asignación de los nombres a calles y avenidas, por ejemplo, Paseo del Conquistador, Lomas de Cortes, entre otros. Ahora las nomenclaturas tienen cierto arraigo con los habitantes de esos lugares, y seguramente mucha de esa población ha perdido y renegado de la cultura indígena. Un ejemplo es el olvido de la lengua materna. ¡Claro! fueron siglos de discriminación”, agrega.

Cuenta Miguel Ángel Tafolla –quien fuera discípulo del caricaturista Rius–, que en Cuernavaca hay una calle estrecha que está dedicada negativamente a Cortés. Se encuentra en la colonia Miraval. Es llamada Callejón del Diablo. “Es por donde Cortés cruzó la barranca con su caballo sobre el tronco de un árbol, usado como puente, después de que sus hombres habían sometido a Cuauhnáhuac”, concluye. El doctor Federico Navarrete, especialista en Estudios Mesoamericanos, ha señalado que Hernán Cortés era un ególatra violento que exaltó su figura de conquistador a ojos de la Corona española. Cito:

“Fue un hombre que jamás sació su ansia de poder. Cortés crea una visión muy exaltada de sí mismo, todas sus acciones las presenta a una luz positiva, omite todas las tropelías y crímenes que cometió, que fueron bastantes. Él era cono-cido por su violencia, parecí a ser capaz de todo por su sueño megalómano de convertirse en ‘el gran señor feudal de la nueva España’. Llegó a mandar cortar las manos a 40 embajadores indígenas e incluso perpetró una matanza en la localidad de Cholula. La misma corona española llegó a juzgarlo por esa carnicería, sin precedentes para la época”. (latimes. com/espanol/articulo/2019-04-14).

A más de 500 años de la llegada de Hernán Cortés, funciona más como símbolo histórico que como héroe. Es una figura construida y reconfigurada por la memoria histórica. Su nombre se vuelve síntesis de conflicto, violencia y mestizaje. La conquista fue ambición y destrucción para él. Recordarlo no exige admiración, sino una mirada crítica.

– ¿Cómo se ha representado a Hernán Cortés a través del tiempo?

En entrevista, la doctora en Historia del Arte, Laura Román Abascal, explicó que la figura de Hernán Cortés ha sufrido modificaciones. Será “héroe o villano” conforme a la percepción del artista y del contexto social y cultural de cada época.

La historiadora por la Universidad de Burdeos, Francia, señaló que a pesar de que no se conoce con exactitud la imagen de Hernán Cortés, se puede tener un acercamiento de su físico, gracias a los retratos literarios historiográficos que quedaron como testigos. Una de estas obras es la ‘Historia verdadera de la conquista de la Nueva España’, de Bernal Díaz del Castillo que lo describe como un hombre de buena estatura, de pecho alto y bien proporcionado, con la piel algo cenicienta y la barba un poco rala.

– En las artes plásticas ¿qué temas han sido los más representados sobre la figura de Hernán Cortés?

– Las representaciones más recurrentes de Hernán Cortés en las artes plásticas, particularmente en la pintura, han sido el encuentro del conquistador con Moctezuma y la caída de Tenochtitlán. Posteriormente, la relación de Cortés con Malintzin fue un tema reiterado también en el arte.

 – Se sabe ¿cuántos retratos hay con la imagen o figura de Cortés?

– Conocer con exactitud la cantidad de representaciones de la figura de Cortés sería motivo de una exhaustiva investigación, debido a la inmensa producción de obras con este tema.

– ¿Cómo ha cambiado la imagen del conquistador desde la época virreinal hasta las interpretaciones de los siglos XIX y XX?

– Las recreaciones historicistas sobre Cortés fueron variando de acuerdo a la época en la que fueron realizadas. Podemos decir que en la primera mitad del siglo XVI se realizaron varios retratos en vida del conquistador, así como su representación en códices como el Florentino, Azcatitlán, Durán y Aubin.

Para el siglo XVII, hay una producción considerable de retratos del conquistador. De factura anónima, las cuales se encontraban en el Palacio de los Virreyes, en el Ayuntamiento, y en el Hospital de Jesús. Para el siglo XVIII, en la Nueva España, se retrata a Cortés en los famosos enconchados, como en serie de 22 tablas del artista Miguel González, en las cuales se muestran escenas de la conquista, el encuentro con Moctezuma y la Noche Triste.

A finales del siglo XVIII la imagen del conquistador fue tema para artistas como Manuel Tolsá. En el XIX, pintores como Félix Parra, representó a Cortés en escenas como La matanza de Cholula. Por su parte, Juan Ortega en su obra ‘Moctezuma recibe a Cortés’. Joaquín Ramírez, con el óleo llamado la ‘Rendición de Cuauhtémoc a Hernán Cortés’.

En el siglo XX, la representación de Hernán Cortés en la pintura sufrió una profunda transformación ideológica. Se pasó del retrato institucional de herencia virreinal a las reinterpretaciones críticas y satíricas del conquistador.

En este momento, los muralistas convierten también a Cortés en un tema recurrente de su obra. Diego Rivera, en sus murales del Palacio Nacional, representando a Cortés como un hombre enfermo, degradado físicamente, raquítico y con un color verdoso en la piel. Por su parte, Orozco en su obra ‘Cortés y la Malinche’, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, representa a la pareja desnuda simbolizando el mestizaje. En el Hospicio Cabañas, en Guadalajara, este mismo artista lo pinta como un autómata; deshumanizado y sanguinario.

El pintor jalisciense, Jorge González Camarena, realiza la obra ‘Doña Marina y el Conquistador’. Ambos aparecen a la misma distancia y con la misma fuerza visual. Muestra una idea de “igualdad” entre las dos culturas. Finalmente, el artista plástico Desiderio Hernández Xochitiotzin muestra en su mural, ubicado en el Palacio de Gobierno de Tlaxcala, a Cortés y al tlatoani Xicohténcatl, pactando diplomáticamente su alianza. En este siglo XXI, las representaciones artísticas de Hernán Cortés han evolucionado hacia visiones más complejas, críticas y humanas, alejándose de la simple glorificación o demonización.

– El muralismo mexicano ¿cómo busca mostrar a la representación de Cortés?

– El objetivo principal del muralismo mexicano era convertir los muros de los edificios públicos en el medio para educar al pueblo. Los muralistas buscaron reivindicar y enaltecer el pasado prehispánico.

– ¿El arte ha moldeado la percepción histórica del conquistador?

– ¡Por supuesto! El arte ha moldeado la figura de Hernán Cortés de acuerdo al momento histórico. Como comentábamos, Cortés ha pasado del héroe y conquistador del siglo XVI, al villano violento, cruel, destructor de una civilización, sin embargo, dentro de este “vaivén” de interpretaciones, Cortés también ha sido representado como uno de los símbolos más importantes que forman parte de nuestra identidad.

– ¿Cuál sería la interpretación que retrata fehacientemente a Cortés?

– A nivel artístico, se puede afirmar que no existe una sola interpretación fidedigna de Cortés, sin embargo, se puede apelar a la medalla realizada por el artista de origen alemán Christoph Weiditz en 1529, ya que, según las fuentes, es el retrato más riguroso y mejor documentado sobre el conquistador. También es necesario mencionar al artista Paulo Giovio, quien pintó a Cortés a través de un retrato que el mismo conquistador le hizo llegar, poco tiempo antes de morir en 1547.

En conclusión, podemos decir que Hernán Cortés es una figura nacional construida desde el conflicto, más que exaltar a Cortés como parte de lo mexicano. Frecuentemente, se le coloca como el antagonista frente al que se articula una identidad popular. Su identidad aparece como resultado de choque, violencia y mestizaje. Cortés representa aquello de lo que hay que emanciparse simbólicamente: dependencia, élites, imposición interna.

*Escritora y periodista

14 de junio de 2026

Warning: Trying to access array offset on null in /home/xyekt5rw5e7e/public_html/wp-content/themes/citynews/tpl/tpl-related-posts.php on line 11

Warning: Trying to access array offset on null in /home/xyekt5rw5e7e/public_html/wp-content/themes/citynews/tpl/tpl-related-posts.php on line 26