La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) convocó a la sociedad a participar con comentarios y propuestas para enriquecer los Lineamientos de los Derechos de las Audiencias, iniciativa por demás loable, aunque cuestionada por concesionarios conservadores, reacios históricamente a regular su actividad, a pesar de lo cuestionable de los contenidos que transmiten por sus frecuencias concesionadas.
Al abrir a la sociedad su convocatoria, la CRT busca el mayor consenso entre los sectores interesados para mejorar el documento; ponderar las propuestas que puedan incorporarse, y de paso legitimar su iniciativa.
Contenidos plurales, lenguajes inclusivos, protección de los derechos de las infancias, evitar la discriminación, diferenciación entre información y opinión, evitar la propaganda presentándola como noticia, son algunas de las garantías que protegen la Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, los Lineamientos de los Derechos de las Audiencias y por lo tanto los Defensores de las Audiencias.
Largo ha sido el camino de catedráticos, analistas y periodistas para convencer a legisladores, políticos y concesionarios de la necesidad para reconocer el derecho humano a la información, los derechos de las audiencias, y ahora los lineamientos de las mismas. Como ya se estableció en la ley, ahora corresponde a los empresarios de la información y el entretenimiento a crear su Defensor de las Audiencias y su respectivo Código de Ética, como también se recomienda en los Lineamientos de los Derechos de las Audiencias.
La oposición mediática y politizada de los empresarios pertenecientes a la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión, no es nueva, es añeja y muy interesada.
El modelo de negocios de los concesionarios privados, coloca por delante, la ganancia económica de sus producciones, olvidando los intereses y derechos sociales, culturales y educativos de la población. Mejores contenidos podrían contribuir a disminuir problemáticas lacerantes de millones de mexicanos, actualmente en condiciones de pobreza y desigualdad.
La convocatoria de la CRT, es una invitación a la ciudadanía que busca fomentar el interés por el tema; alentar la participación de la población en asuntos que le incumben e incidir en políticas públicas, y de paso, diferenciar quienes insisten en garantizan esas prerrogativas y quienes se reúsan.





