Gabriel Sosa Plata*
La Presidenta Claudia Sheinbaum abrió esta semana una discusión que México ha postergado desde hace mucho tiempo y que va en el sentido, sobre todo, de cómo proteger a niñas, niños y adolescentes frente a los efectos de las redes sociales, las plataformas digitales, los teléfonos inteligentes y la inteligencia artificial.
El lunes 20 de julio anunció foros regionales para construir una propuesta regulatoria que será entregada al Congreso. Aclaró que el gobierno no busca imponer su opinión ni prohibir por prohibir. El propósito, dijo, es reunir evidencia científica, escuchar a especialistas, comunidades escolares y familias, y alcanzar un acuerdo sobre el uso responsable de estas tecnologías. También anunció que las conferencias de los lunes se utilizarán para presentar estudios sobre sueño, atención, adicción y convivencia familiar.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, calificó el debate como urgente y ofreció cifras interesantes. Dijo que más de 70 por ciento de la población mexicana de seis años o más usa internet. Entre adolescentes, la proporción supera 90 por ciento. Las personas jóvenes mayores de 16 años permanecen conectadas un promedio de 7.32 horas diarias.
Más datos: ocho de cada diez estudiantes utilizan inteligencia artificial generativa y uno de cada once recurre a estas herramientas para buscar apoyo emocional o compañía. Además, 23 por ciento de la población escolar ha reportado alguna experiencia de ciberacoso o violencia en línea. Estas cifras confirman la dimensión del fenómeno y la insuficiencia de seguir tratándolo como un asunto doméstico.
Por eso, es que se han comenzado a impulsar diversas iniciativas en el país para afrontar el fenómeno, pero sin estar articuladas. Hasta ahora ya son 16 las entidades que aplican restricciones al uso de teléfonos celulares en educación básica, aunque con alcances distintos.
La SEP informó que alrededor de 20 mil personas han participado en encuentros previos en los que se ha analizado la situación, tanto en la zona metropolitana como en Baja California Sur y Jalisco. Los siguientes serán el 19 de agosto en Nuevo León, el 3 de septiembre en Chiapas y el 17 de septiembre en Guerrero.
En septiembre se realizará, además, una Semana Nacional de Juegos Tradicionales Mexicanos.
Panorama mundial
¿Qué está sucediendo en el mundo?
La UNESCO reportó que 114 sistemas educativos, equivalentes a 58 por ciento de los países monitoreados, ya cuentan con alguna regulación sobre tecnologías en las escuelas. En 2023 eran 24 por ciento. Las medidas van desde impedir el uso de teléfonos durante las clases hasta mantener escuelas libres de celulares durante toda la jornada.
Otros países han establecido edades mínimas para abrir cuentas o han regulado mecanismos diseñados para retener la atención, como la reproducción automática, las recomendaciones algorítmicas y el desplazamiento infinito.
Por lo anterior, debe reconocerse la importancia de la iniciativa de la Presidenta. Una familia puede fijar horarios, retirar un teléfono durante la cena o acompañar a sus hijas e hijos, pero no puede auditar un sistema de recomendaciones, saber por qué se promueve determinado contenido ni negociar en igualdad de condiciones con empresas que poseen millones de datos sobre sus usuarios.
Ahora bien, como lo expone Irene Levy (El Universal, 20 de julio 2026), en la presentación gubernamental se colocaron redes sociales, plataformas digitales e inteligencia artificial dentro del mismo paquete. Efectivamente, se trata de tecnologías y problemas distintos que requieren políticas públicas y legislación separadas.
Las plataformas deben responder por la extracción y tratamiento de datos, la publicidad dirigida a menores de edad, los sistemas de recomendación, los diseños adictivos, la moderación de contenidos y sus mecanismos de denuncia. La regulación de la IA debe concentrarse en los riesgos de sus diferentes usos, las decisiones automatizadas, la discriminación algorítmica, los datos de entrenamiento, los derechos de autor, la responsabilidad por daños, los contenidos sintéticos y la supervisión humana.
Las plataformas utilizan IA, desde luego, pero como afirma Levy eso no convierte ambos asuntos en un solo objeto regulatorio. Si se pretende resolver todo mediante una gran Ley General de Inteligencia Artificial, los problemas concretos de las redes sociales podrían diluirse y las obligaciones terminarían repartidas entre autoridades sin atribuciones claras.
Levy también recuerda que México no parte de cero. Existen disposiciones sobre protección de datos, competencia económica, telecomunicaciones, consumo, derechos de autor, responsabilidad civil y ciberseguridad. El desafío consiste en cerrar vacíos, coordinar instituciones y definir quién vigilará a las empresas. Una ley que sólo agregue otra capa a la dispersión normativa servirá de poco.
La experiencia internacional muestra dos caminos. Francia optó por la edad mínima en el consumo de contenidos en redes sociales. Por ejemplo, apenas el pasado 21 de julio, un día después del anuncio de Sheinbaum, su Parlamento aprobó impedir que menores de 15 años abran cuentas en dichas redes a partir del próximo 1 de septiembre. Las plataformas tendrán cuatro meses más para cerrar las cuentas existentes y deberán utilizar mecanismos de verificación avalados por la autoridad francesa de protección de datos. La Comisión Europea todavía revisará la compatibilidad de la medida con las normas comunitarias.
Australia impide desde diciembre de 2025 que menores de 16 años mantengan cuentas en determinadas plataformas. La responsabilidad recae en las empresas, no en las familias ni en las personas menores de edad, y las multas pueden llegar a 49.5 millones de dólares australianos. Sin embargo, una evaluación temprana publicada en The BMJ encontró que más de 85 por ciento de las y los participantes menores de 16 años continuaba utilizando las plataformas restringidas (The BMJ, 24 de junio de 2026).
Brasil tomó una ruta más estructural. Su Estatuto Digital de la Niñez y la Adolescencia, vigente desde marzo de este año, establece seguridad y privacidad por defecto, herramientas gratuitas de supervisión parental, límites al perfilamiento conductual y a la publicidad dirigida, así como responsabilidades para plataformas, tiendas de aplicaciones, videojuegos y sistemas operativos.
La Unión Europea también respalda la separación propuesta por Levy. Regula a las plataformas mediante la Ley de Servicios Digitales, que prohíbe la publicidad dirigida a menores, los patrones engañosos y obliga a reducir riesgos asociados con contenidos y comportamientos adictivos. La IA tiene otro ordenamiento, construido según niveles de riesgo y con reglas específicas para sistemas utilizados en educación, empleo, servicios públicos y seguridad.
¿Qué hacer?
La Unión Europea ha logrado investigar y sancionar a varias plataformas, incluida una multa de 120 millones de euros contra X. Aun así, no ha modificado de fondo su modelo de negocio. Su capacidad proviene también, como señala Irene Levy, de representar un mercado conjunto de 27 países y alrededor de 17 por ciento del producto mundial.
México no tiene ese peso y depende en gran medida de infraestructura, servicios y empresas estadounidenses.
La administración de Donald Trump convirtió la defensa de sus compañías tecnológicas en política comercial. Desde febrero de 2025, la Casa Blanca advierte que podría responder frente a multas o regulaciones extranjeras que considere injustas. Apenas esta semana, 25 legisladores republicanos pidieron utilizar investigaciones comerciales contra las reglas digitales europeas (Reuters, 21 julio 2026).
La revisión del T-MEC agrega presión. Estados Unidos rechazó el 1 de julio extender el tratado en sus términos actuales y las negociaciones continuarán, probablemente, durante 2027. Una regulación mal diseñada podría ser presentada por Washington como barrera al comercio digital o trato discriminatorio contra sus empresas.
Esto no significa renunciar a una regulación. En las condiciones actuales, México sí podría, por ejemplo, prohibir la publicidad conductual dirigida a menores, exigir seguridad y privacidad por defecto, limitar la reproducción automática y el desplazamiento infinito en cuentas infantiles, imponer evaluaciones públicas de riesgo, abrir datos a investigaciones independientes, crear mecanismos eficaces de denuncia y unificar criterios sobre teléfonos en las escuelas.
También podría desarrollar una verificación de edad que sólo acredite el cumplimiento del umbral, sin identificar a la persona. La carga principal debe recaer en las plataformas, no en niñas, niños, adolescentes o sus familias.
Para la IA se necesita otro camino. Ahí deben discutirse los usos de alto riesgo en las escuelas, la transparencia de los sistemas, el etiquetado de contenidos sintéticos, la revisión humana de decisiones automatizadas, la protección de datos, los sesgos y los derechos de autor.
México no podrá rediseñar por sí solo los algoritmos globales ni someter a las grandes tecnológicas. Necesita coordinarse con Brasil y otros países latinoamericanos para aumentar su capacidad de negociación y supervisión. Una regla nacional puede modificar las condiciones de operación dentro del país. Varias reglas regionales compatibles pueden comenzar a mover incentivos.
La iniciativa de nuestra Presidenta merece apoyo. Su éxito no se medirá por el número de foros ni por la rapidez con la que llegue una iniciativa al Congreso. Se medirá por la capacidad de imponer obligaciones verificables sin extender la vigilancia estatal ni restringir expresiones legítimas.
Por lo pronto, hay mucho por hacer en materia de alfabetización mediática e informacional. Pero en serio. Comencemos con ello de manera intensa, mientras avanzan las iniciativas legales.
El Mundial y más pantallas en disputa
El Mundial también dejó una radiografía de nuestra relación con las pantallas. Cloudflare detectó que en 44 países el tráfico de internet aumentó durante el medio tiempo y hasta en las pausas de hidratación, de apenas tres minutos.
Durante la final, el tráfico en Argentina y España creció hasta 20 puntos porcentuales y, desde el partido inaugural, también aumentó el dirigido a sitios de apuestas deportivas. El juego, como se aprecia, no desplaza al teléfono. Basta que el balón se detenga para regresar a las redes. Cada pausa se ha convertido en tiempo susceptible de ser capturado y monetizado. Se trata de otro dato que debe considerarse en la discusión sobre plataformas y autocontrol (Cloudflare, 21 de julio de 2026).
Justicia para Francisco Alejandro Leyva Aguilar
Noticia muy dolorosa. Lamentamos profundamente el asesinato del periodista oaxaqueño Francisco Alejandro Leyva Aguilar, ocurrido el 22 de julio en San Pablo Etla. Tenía 60 años, casi tres décadas de trayectoria y fue director general de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión entre 2016 y 2020.
Le agradecemos mucho su compromiso con los medios públicos y recordamos especialmente la generosidad con la que, desde CORTV, fue anfitrión de La Red de Radiodifusoras y Televisoras Educativas y Culturales de México. Es el séptimo periodista asesinado en el país durante 2026, como informó la organización Reporteros sin Fronteras.
*Profesor e investigador de la UAM-Xochimilco. Defensor de Audiencias Canal 44 y Radio UdeG





