Balbina Flores Martínez
En el marco de los 42 años del asesinato del periodista Manuel Buendía (30 de mayo), familiares de periodistas asesinados, desaparecidos e integrantes del gremio, develaron un “anti monumento” en la confluencia de Reforma y Bucareli, como forma de recordarle a los gobiernos federal y estatales, su deuda con las víctimas, desde décadas atrás: impunidad que prevalece en el 98 por ciento de los homicidios y el 100 por ciento en las desapariciones.
Organizaciones, entre colectivos, periodistas independientes y la Red de Familiares de periodistas asesinados en México, (creada en 2024); se encontraron para colocar el “anti monumento” al que colocaron la frase: “Periodistas asesinados en México”; “aquí nadie olvida” y “libertad de expresión”.
Entre los presentes, no faltaron los reclamos de justicia y rechazo a la impunidad, mientras los albañiles colocaban la placa de acero que mide más de cuatro metros de altura, tapizada con más de 200 nombres de periodistas asesinados o desaparecidos, desde décadas atrás. En el sitio se agregó una banca con el nombre del periodista Manuel Buendía, asesinado el 30 de mayo de 1984, en la Ciudad de México, y que ese día se cumplieron 42 años. Buendía reveló por primera vez los vínculos de la narco política en México y eso le costó la vida.
Entre los familiares de periodistas, quienes asistieron a la develación de la estela figuraron: Griselda Triana, viuda del periodista Javier Valdez; Carmela Hernández Osorio, viuda del periodista Gregorio Jiménez de la Cruz, de Veracruz; Estela Méndez esposa del periodista desaparecido hasta hoy, Ramón Ángeles Zalpa; Frida Urtiz, viuda del periodista Salvador Adame de Michoacán; Mercedes, madre del fotoperiodista Gabriel Huge, de Veracruz; Isabel Ruiz viuda del periodista Alfredo Cardoso de Guerrero y familiares del fotógrafo Rubén Espinosa.
Los familiares coincidieron en que su presencia, el memorial y los periodistas solidarios, representaron una exigencia de justicia, y una forma para no olvidar.
Estela Méndez Montejano, esposa del periodista Ramón Ángeles Zalpa, desaparecido en abril de 2010, dijo visiblemente conmovida: “En abril de 2010 inició para mi familia un proceso desconocido donde tuvimos que visitar instancias de gobierno, lugares donde solo encuentras negativas, falsas esperanzas y una incertidumbre aún mayor.
“En repetidas ocasiones hemos sido entrevistadas y sometidas a pruebas de ADN pero hasta hoy no hay resultados, fuimos llevados a instancias que según nos darían atención psicológica y que en ocasiones venían con hostigamiento”. “Ramón, como tantos otros periodistas del país merecen justicia y verdad, merecen que no sean olvidados y que no solo sean parte de una estadística”.
“¡Aquí nadie olvida!”, es un grito ante la impunidad en la que se encuentran más del 98 por ciento de los asesinatos de periodistas; un flagelo que ha destruido varias familias a lo largo y ancho del país. Las familias hemos puesto los muertos y el estado ha puesto la impunidad, porque las familias tenemos memoria, no olvidamos, por esto tomamos este espacio para develar este “anti monumento”, que nos recuerda que una sociedad sin periodistas vulneran la democracia de un país”, dijo Griselda Triana viuda de Javierl Valdez.
Carmela Hernández, esposa del periodista Gregorio Jiménez, asesinado en 2014 en Veracruz, comentó: “hace trece años mi esposo fue asesinado dejándome con cuatro hijos pequeños que ahora ya son jóvenes; desde entonces no hemos tenido descanso porque mi esposo sigue sin tener justicia, las autoridades no nos dan respuesta y aunque hay personas detenidas, estas no han sido procesadas ni sentenciadas. Las autoridades solo nos dan de vueltas pero no nos dan ninguna respuesta”.
Los “anti monumentos”, expresión de un México lastimado
El anti monumento “aquí nadie olvida”, forma para de muchos otros que han sido colocados a lo largo de la Avenida Reforma, entre los que se encuentran: el anti monumento a los 43 estudiantes de Ayotzinapa, instalado en abril de 2015; el anti monumento a David y Miguel, instalado en 2018, dos adolescentes desaparecidos en Guerrero.
Además, el anti monumento +65 cerca de la Glorieta del Ahuehuete por los mineros que murieron en Pasta de Conchos, Coahuila; el anti monumento 49 ABC, colocado frente a las oficinas del IMSS que rinde homenaje a los 49 niños y niñas fallecidos en el incendio de la Guardería ABC en Hermosillo, Sonora, y el más reciente: el anti monumento por Palestina, que simboliza la solidaridad con aquel país.
La principal avenida de la Ciudad de México, “capital de la transformación”, hoy se ha convertido en la expresión más sentida de las luchas sociales y exigencias frente al dolor de las familias que por años han buscado justicia. Los anti monumentos son la expresión simbólica de las heridas de un México lastimado por la violencia, el olvido y la impunidad, que el actual gobierno no ha logrado sacudirse y que no debe dejar de mirar y atender.
*Corresponsal en México de Reporteros Sin Fronteras





