Durante la Met Gala 2026, una protesta tomó las calles de Nueva York frente al Museo Metropolitano de Arte. La movilización se dirigió contra el principal patrocinador del evento, Jeff Bezos, uno de los tres hombres más ricos del planeta.
El “boicot a la Gala del Met”, como lo han llamado los activistas, comenzó antes de la celebración con una campaña anti-Bezos a través de proyecciones en pantallas del metro y las calles de Nueva York, además de acciones en internet.
El grupo activista “Todo el mundo odia a Elon” extendió el boicot mediante carteles en vagones de metro y paradas de autobús. “Si te alcanza para comprar la Gala del Met, puedes pagar más impuestos”, se leía en una proyección desde la parte trasera de una furgoneta, donde Bezos aparecía con una sonrisa.
El viernes previo, el grupo llenó 300 botellas con orina falsa y las colocó en el interior del Museo Metropolitano, en referencia a las quejas de trabajadores de Amazon que, según denuncias, deben saltarse los descansos para ir al baño y orinar en botellas.
La protesta se enmarca en un creciente sentimiento contra los más ricos que gana fuerza en Nueva York y en el país. A esto se sumó la ausencia del nuevo alcalde de tendencia socialista democrática, Zohran Mamdani, quien desde mediados de abril anunció que no asistiría a la gala y que su prioridad era la “asequibilidad”.
El domingo, los activistas reprodujeron entrevistas con trabajadores frente a edificios icónicos como el Empire State y el Chrysler. En una de ellas, Mary, de 72 años, declaró frente a un almacén de Amazon: “La gente que debería ser celebrada en la Gala del Met son los trabajadores. Merecemos mucho más de lo que recibimos. Hay poder en los números, y hay más de nosotros que de los tuyos. La gente ordinaria como yo, que te hace multimillonario: si lo construimos, lo podemos desmantelar. Piensa en eso esta noche, después de esa botella de champaña, cuando te acuestes. Vamos a seguir creciendo, protestando, marchando y luchando contra esta cultura distópica. Apenas estamos empezando. Disfruta tu condenada gala”.
La gala es un evento exclusivo para los más adinerados: un boleto cuesta 100 mil dólares, mientras que una mesa ronda los 350 mil.
Bezos es señalado por el trato precario a los trabajadores de sus empresas -salarios bajos y combate a la sindicalización-, sus vínculos con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y su apoyo a Donald Trump a través de su periódico The Washington Post y el financiamiento del documental sobre Melania Trump, la primera dama.
(Redacción)





