Alicia Alarcón Nava*
Ivonne Velasco Rotunno –activista, feminista, docente y escritora– conoce por dentro y por fuera la agenda de igualdad: desde la reflexión teórica hasta el trabajo institucional. En su paso por la administración pública fue directora del Instituto de la Mujer en Morelos, cargo desde el cual observó de cerca los avances y las resistencias que enfrentan las mujeres en el poder.
En entrevista señala que el mayor hito reciente en la participación femenina dentro de los tres poderes es la llegada de una mujer a la presidencia de México. Sin embargo, advierte que, aunque las cuotas de género han sido una herramienta valiosa, “aún falta mucho por hacer”. Construir cambios reales -dice- cuesta y toma tiempo.
También subraya que no toda presencia femenina en cargos públicos se traduce automáticamente en una agenda a favor de las mujeres y pone como ejemplo a la senadora Lilly Téllez: “Cuerpo de mujer no garantiza que sus luchas sean por las mujeres”.
-En los tres poderes federales ¿en cuál observas mayor avance de la participación de la mujer y en cuál persisten más barreras?
-El Ejecutivo. Me gusta mi Presidenta, que dice: “Yo soy abuela. Soy madre. Soy una física profesional, y he sido destacada en mi trabajo”. Y es Presidenta. Todos los días se está enfrentando a este animal que tenemos en el norte. A mí me parece grandioso. Y encima tiene a todas estas rémoras en el país que la están atacando todos los días. Las cuotas de género están muy bien. Pero eso no es todo. Los cuerpos de mujeres no garantizan que ya lo logramos.
Además, vemos en el sector privado que sigue inundado de machos. Ahí está sobre representado. Por otro lado, observo qué bien esta el Poder Judicial. Pero tenemos que cambiar a todas las fiscalías, a todas las universidades públicas. Es a largo plazo. Nos educaron patriarcales. Llevamos siglos en este modelo.
-Dentro de la fracción parlamentaria en el Congreso, en MORENA no se escuchan las voces femeninas. ¿No te parece contradictorio?
-¿Tú crees que teniendo ahí un zacatecano como Ricardo Monreal va a permitir que se escuchen las voces de mujeres? Si las ve brillantes les pone obstáculos. Tú has visto el tipo de delegadas que ha puesto en la CDMX, las peores.
-Este punto de fragilidad ¿cómo se podría mejorar?
-Pienso que esos liderazgos que impiden no sólo a las mujeres, sino hasta el de los hombres, es el viejo PRI como Monreal, que impera desde adentro. El viejo PRI es patriarcal, violento, macho, abusivo. No es democrático y es muy corrupto. Está en el interior de muchas ventanillas del país.
Somos 140 millones de mexicanos y mexicanas que no han sido educados que no comprenden la igualdad que, si ven un cambio en el color de la tez, ya están ninguneando al otro. Tenemos que cambiar. Lo único que queremos es ser personas. A decidir cómo quiero ser feliz. A reconocer que mi felicidad no tiene por qué ser la felicidad de la otra o del otro. Es un derecho a ser diversos. Construir cuesta mucho.
-Considero que hay pobreza legislativa; diputadas y senadoras suelen mostrar poco conocimiento legislativo, como es el caso de Lilly Tellez.
-Cuerpo de mujer no garantiza que sus luchas sean por las mujeres. Ayer vi cómo varias mujeres se manifestaban -frente a una imagen de la Guadalupana- y decían, “Te invitamos a hacer una oración porque se acabe el aborto. Estamos haciendo una oración para la vida”. Dije entre mi ¡qué horror que sean mujeres! Están haciendo una oración para que las mujeres sigan muriendo y que los nonatos nazcan sin madre. Es una sinrazón.
Es el otro extremo de Lilly Téllez. Ambas son manifestaciones del patriarcado. Porque Lilly (Téllez) se comporta como un macho, es el reflejo de un discurso masculinizado, su liderazgo es masculinizado. Su estilo y lenguaje no corresponde al de una mujer. Cuando se habla de una mujer empoderada se habla de que es capaz de dominar el conocimiento, el tema y de expresarlo libremente. Por ejemplo, lo hizo María Elena Ríos Ortiz, saxofonista oaxaqueña, cuando le dijo a su pareja romántica, aquel exdiputado local (Juan Antonio Vera Carrizal) que ya no quería más la relación. Lo terrible de él fue que le lanzara el ácido encima.
El poder que ahora tenemos es de expresarnos libre y abiertamente. Debiera ser sin temor en cualquier lugar. Porque a la que habla bien y expresa lo que quiere cómo le responden, y la otra es que el discurso de la senadora es fatal. Forma no es fondo. El cuerpo de mujer y su mente, han sido dominados y domesticados por siglos. Por eso, todavía hay muchas mujeres que siguen defendiendo el patriarcado, al cual se someten.
-El índice de mujeres que trabajan en el hogar sigue siendo alto. Es un trabajo que no es remunerado y desgastante sobre todo cuando se trata de ser cuidadora. ¿Cuál es tu opinión?
-Ni siquiera reconocido, es invisible. Poco comprendido, inclusive de la misma que lo realiza. Forma parte del patriarcado. Hombres y mujeres asumimos que ese es nuestro deber y nuestro papel como mujeres. Ni las mujeres esperamos nada a cambio, ni los hombres creen que sea necesario. Las mujeres al estar en el hogar están contribuyendo a que toda la familia se realice. Están garantizando alimento y bienestar. A generaciones como la mía nos culparon de que salimos a trabajar y de que no atendiéramos 24 horas, siete días de la semana a nuestra familia. Pero si no lo hacíamos no comíamos.
Con todo y eso te sentías culpable al irte porque todo mundo te señalaba. Las mujeres no estamos cómodas ni afuera ni adentro. ¿Dónde nos colocamos? Lo ideal sería elegir dónde quiere ponerse; estar cómoda, realizada y feliz. No siempre estamos en la posibilidad de decidir. En la CDMX, el 70% de las mujeres son jefas de familia, están económicamente impulsando su familia, además cuidando de ella y difícilmente cuidándose a sí misma. Se ha señalado que la primera que fallece es la cuidadora.
México: brecha de género 2025
En 2025, México mejoró su posición en igualdad de género, alcanzando el lugar 23ª a nivel global debido a avances en paridad política, de acuerdo al Informe Global de Brecha de Género, al colocarlo por arriba de países como Estados Unidos, Canadá, Francia y Japón. Sin embargo, persisten brechas críticas: las mujeres ganan un 20% menos en promedio. De igual forma, la participación económica femenina es de 47 % frente al 75% masculino, a la vez que enfrentan mayor informalidad laboral (55.8%).
Según el Informe Global de Brecha de Género, se necesitarán 123 años, aproximadamente cinco generaciones, para cerrar la desigualdad en materia de educación, salud, participación económica y empoderamiento político. En este tenor, señala que el progreso alcanzado se debió principalmente a avances significativos en el empoderamiento político y la participación económica, mientras que el nivel educativo, la salud y la supervivencia se mantuvieron en niveles casi paritarios por encima del 95 por ciento.
● Avance y posición: Subió 10 posiciones para ubicarse en el puesto 23 a nivel mundial y sube dos puestos al 5 en América Latina y el Caribe. La economía mexicana ha mostrado un progreso constante a lo largo del tiempo, con su puntaje general de paridad aumentando del 64.6% en 2006 al 77.6% en 2025. Esta clara trayectoria ascendente se debe principalmente a mejoras en la paridad de género económica y política.
● Marco normativo: México cuenta con un marco jurídico amplio en igualdad de género. Las reformas recientes avanzan en la reducción de brechas salariales y la segregación laboral. Pero aún falta ratificar convenios laborales internacionales y armonizar legislación.
● Brecha laboral y salarial: Las mujeres ganan en promedio un 20% menos que los hombres y trabajan siete horas menos a la semana en empleo remunerado, debido a la carga de cuidados y tareas domésticas. La brecha salarial puede ser mayor en sectores específicos, reportándose diferencias de hasta casi 30%.
● Informalidad y participación: en el cuarto trimestre de 2025, la tasa de informalidad para las mujeres fue de 55.8%, superando a la de los hombres con 54.4%.
● Estereotipos arraigados: El 53.2% de la población en México considera que cuando las mujeres trabajan los hijos sufren, una de las cifras más altas de la OCDE, reflejo de barreras culturales persistentes.
● Desigualdad regional: Oaxaca presenta la tasa de informalidad laboral más alta (79.4%), mientras que en Chihuahua registra la menor (31.63%).
● Tareas de cuidado: el 63% de mujeres inactivas en el mercado laboral declara los quehaceres domésticos como la razón de su explusión laboral.
Fuente: https://www.bbvaresearch.com/
En materia de empoderamiento político, México ha demostrado un desempeño sobresaliente en la representación femenina tanto en cargos parlamentarios como ministeriales. Por primera vez en 2025, ha cerrado más del 80% de la brecha de género en los cargos ministeriales. Con la elección de la primera presidenta de México, Claudia Sheimbaun, a finales de 2024, México ha cerrado más de la mitad de su brecha política de género.
*Escritora y periodista.





