En una sentencia sin precedentes, un jurado de los Estados Unidos declaró culpables a Meta (matriz de Instagram y Facebook) y a Alphabet (matriz de Google/YouTube) por haber diseñado plataformas adictivas que perjudicaron gravemente la salud mental de una usuaria desde su infancia.
El fallo, emitido este 25 de marzo de 2026, obliga a las compañías a pagar una indemnización inicial de 3 millones de dólares, sentando un precedente legal frente a otras 1,500 demandas similares en curso.
El Tribunal Superior de Los Ángeles determinó que el diseño de los algoritmos y funciones como el infinite scroll (desplazamiento infinito) y las notificaciones persistentes fueron factores determinantes en el desarrollo de adicción, ansiedad, depresión y dismorfia corporal en la demandante, identificada como Kaley G. M., de 20 años.
De acuerdo con el fallo, la responsabilidad se dividió de la siguiente manera:
Meta es responsable del 70% de la indemnización (2.1 millones de dólares); Alphabet (Google/YouTube) del otro 30% restante (900,000 dólares).
Además de esta cifra compensatoria, el jurado continúa deliberando sobre posibles daños punitivos, los cuales, según expertos legales, podrían elevar la cifra final de forma considerable debido a la presunta “malicia o fraude” en el manejo de la seguridad para menores.
La demanda presentada por Kaley G. M. sostiene que su exposición a estas redes comenzó a una edad extremadamente temprana: a los 6 años inició el uso de YouTube y a los 9 años ya contaba con una cuenta de Instagram. Los abogados de la joven argumentaron que las empresas eran conscientes de los efectos nocivos de sus productos, citando documentos internos donde se reconocía el impacto negativo en la autoestima y la estabilidad emocional de los adolescentes, sin que se aplicaran medidas de seguridad efectivas.
Originalmente, la demanda también incluía a las plataformas TikTok y Snapchat; sin embargo, ambas compañías llegaron a acuerdos extrajudiciales con la demandante bajo términos confidenciales semanas antes de que iniciara el juicio en enero de este año.
Tanto Meta como Google han manifestado su desacuerdo con la resolución.
Meta emitió un comunicado señalando que están “evaluando sus opciones legales” y defendieron las herramientas de supervisión parental introducidas recientemente, mientras Google, a través de su portavoz José Castañeda, lamentó el veredicto argumentando que el caso “malinterpreta a YouTube“, afirmando que es una plataforma de streaming responsable y no una red social tradicional.
Este veredicto llega apenas días después de otra condena masiva en Nuevo México, donde Meta fue sentenciada a pagar 375 millones de dólares por fallas en la protección de menores y prácticas abusivas.
Estos fallos marcan un punto de inflexión en la industria tecnológica, que ahora enfrenta una regulación judicial más estricta sobre la responsabilidad del diseño algorítmico y su impacto en la salud pública. (Redacción)





