Un tribunal federal de Virginia sentenció a cinco años de prisión a Dámaso López Serrano, alias El Mini Lic por intento de distribución de fentanilo mientras estaba bajo libertad supervisada. Se trata de su segunda condena en Estados Unidos tras recibir en 2022 una pena reducida por colaborar como testigo informante de la DEA.
Durante el proceso judicial, las autoridades estadounidenses no mencionaron el asesinato del periodista Javier Valdez, corresponsal de La Jornada en Culiacán. El crimen ocurrió el 15 de mayo de 2017 donde se identifica a López Serrano como el autor intelectual. Su subordinado, Heriberto Picos Barraza, El Koala, confesó el homicidio y lo señaló como quien dio la orden, razón por la que fue condenado a 14 años y ocho meses de prisión.
En una editorial publicada el 5 de febrero, La Jornada calificó el caso como “un ejemplo de los dobles raseros y la arbitrariedad de la justicia estadunidense”. El diario afirmó que Washington trata al acusado “como un aliado más que como un delincuente”. También advirtió que la condena equivale a “la mitad de la mínima establecida” para delitos de fentanilo, pese a la reincidencia.
Griselda Triana, viuda de Javier Valdez, criticó la sentencia en redes sociales. “Un juez de la corte de Virginia, EU, acaba de dictar nueva setencia a Dámaso López Serrano, el Mini Lic, identificado como el autor intelectual del asesinato de Javier”, escribió.
También señaló que “no hubo una sola mención sobre Javier” ni sobre la solicitud de extradición. Cuestionó, además: “¿Qué son para este asesino 5 años más de sentencia? Nada”.
La Fiscalía General de la República mantiene activa desde 2020 la solicitud de extradición para juzgar a López Serrano en México. Estados Unidos la negó durante años por su papel como informante. La nueva condena abre la puerta a que el proceso se reactive cuando cumpla su pena.
López Serrano es hijo de Dámaso López Núñez, alias El Licenciado, y tuvo un papel relevante en la pugna interna del Cártel de Sinaloa tras la caída de Joaquín El Chapo Guzmán. A casi nueve años del asesinato de Javier Valdez, el caso permanece impune en lo que respecta a uno de los presuntos autores intelectuales, sin que Estados Unidos haya concedido su extradición para enfrentar a la justicia mexicana.





