Ivonne Acuña Murillo
Entró ligera la Parca
por el editor de Zócalo
me lo llevo con el arca
sin atarlo a un palo.
Carlos garboso le dijo
vuélvase por donde vino
yo hago lo que elijo
y así decido mi sino.
No importan tus reparos
dijo la Muerte gozosa
conmigo te irás sin paros
con todo y salida airosa.
No importan sus razones
pues editando estamos
así que tome sus calzones
no cubrimos peticiones.
No vengo por tu amistad
y en cuanto digo vamos
haz de cumplir mi voluntad
con todo y tus reclamos.
Perdone que la repudie
dijo harto el editor
de aquí no me saca nadie
pues he de cuidar al lector.
Hay tiempo esperar puedo
dijo fuerte la bromista
soltando su hoz en el suelo
y tomando la revista.
Vea de acomodarse bien
que es arduo el trabajo
la calidad no enturbien
quienes esperan abajo.
Calidad y no cantidad
es lo que busco para leer
con toda mi habilidad
para analizar y ver.
La edición hay que cuidar
con el estilo sorprender
tinta y papel administrar
y con entusiasmo vender.
No se diga más la llevo
para el Mictlán ilustrar
sí con esto no conmuevo
a todos he de arrastrar.
Carlos se tornó paciente
de lado dejó la esgrima
para vender a la muerte
hasta la última rima.
Viéndolo tan obsequioso
la Segadora desistió
con un gesto amoroso
la tarjeta preparó.
¿De cuántas revistas hablamos?
preguntó el zalamero
nosotros se las llevamos
siempre llegamos primero.
Contenta se fue la Catrina
después de suscripción pagar
y publicidad contratar:
“Lotes a buen precio.
Si se ha de morir mañana,
muérase de una vez”.





