La Presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó a Aguilar Carmín y Krauze quienes critican a su gobierno, pero que en administraciones anteriores mantuvieron cercanía con el poder político. Durante años existió una relación entre el gobierno y los intelectuales basada en beneficios y acuerdos, práctica que, sostuvo, ya no ocurre con su administración.
“Ellos añoran la democracia en la que ellos recibían cheques. Esa es la democracia que ellos defienden. Es la democracia del chayote. Esa es la que ellos defienden, la del ‘apapacho’, de Aguilar Camín. Esa es la democracia que añoran: su cercanía con el poder, las cenas a las que asistían con el Presidente de la República, las reuniones privadas, los consejos que daban, el dinero que recibían”, recordó.
La mandataria acusó a Camín y Krauze de abandonar las denuncias de fraude electoral contra el movimiento encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas en 1988 para luego acercarse al gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
Sostuvo que algunos de estos intelectuales, inicialmente respaldaron a Cárdenas, pero se distanciaron del movimiento ciudadano cuando comenzaron las movilizaciones contra el resultado electoral.
“Cuando viene la movilización contra el fraude, todos ellos abandonan a Cuauhtémoc Cárdenas y dicen: ‘No, no se demostró que hubiera fraude’ y tiempito después, de la mano de Salinas de Gortari”, acusó.
La Presidenta también cuestionó que estas figuras hablen actualmente de democracia y critiquen a su administración, cuando, desde su perspectiva, formaron parte de un modelo político, donde intelectuales mantenían vínculos con el poder a cambio de beneficios.
“Nosotros no compramos voluntades, nosotros construimos un país democrático”, sentenció.
Sheinbaum dijo que el neoliberalismo en México se impulsó sin responder a la voluntad popular y cuestionó a quienes, desde su perspectiva, defendieron ese modelo y ahora se presentan como críticos de la democracia.
Redacción





