Artistas frente a la IA
Cultura, Internet

Artistas frente a la IA

Gabriel Sosa Plata*

El 14 de mayo se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que reforma la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal del Derecho de Autor para proteger a las personas trabajadoras artistas, intérpretes o ejecutantes ante el uso de sistemas de inteligencia artificial y otras tecnologías.

Por primera vez, la ley mexicana reconoce que la voz, la imagen y la interpretación artística no pueden tratarse como materia prima gratuita para alimentar máquinas, abaratar costos o sustituir trabajo creativo.

El decreto adiciona el artículo 305 Bis a la Ley Federal del Trabajo, con el fin de que los contratos de artistas, intérpretes o ejecutantes establezcan de manera específica las condiciones y la remuneración correspondiente para utilizar su imagen o voz mediante sistemas de inteligencia artificial o cualquier otra tecnología.

La reforma también modifica la Ley Federal del Derecho de Autor para precisar que la imagen, incluida la voz, sólo puede ser usada o publicada con consentimiento expreso. Esa protección incluye resultados generados por IA. Además, cualquier uso distinto al pactado requerirá nueva autorización y otra remuneración.

De esta manera, la voz deja de ser un recurso disponible para quien tenga una grabación, una base de datos o una aplicación capaz de clonarla. Y la interpretación de una actriz, un actor de doblaje, una locutora, un cantante, un narrador o un músico adquiere una defensa expresa frente a la suplantación.

La nueva fracción VII del artículo 118 (ley de derechos de autor) reconoce el derecho a impedir la suplantación de interpretaciones mediante sistemas de IA cuando generen clones o simulen la voz de manera identificable, salvo casos de parodia, sátira o imitación creativa que no induzcan a error ni busquen sustituir profesionalmente al artista.

Como se recordará, esta reforma fue resultado de una presión sostenida del gremio artístico, en particular de actores y actrices de doblaje, locutores, músicos, escritores, agencias de talento y organizaciones culturales que comenzaron a advertir que la inteligencia artificial ya no era una amenaza futura, sino una práctica concreta.

La Jornada (11 de julio de 2025) documentó en su momento la preocupación de la Asociación Mexicana de Locutores Comerciales (AMELOC). Su presidenta, Liliana Barba Meinecke, explicó que el gremio detectó disminución de trabajo en locución comercial, contestadoras telefónicas, maquetas y doblaje, mientras empleadores comenzaban a usar IA para clonar voces. Según su testimonio, algunas personas eran convocadas a pruebas o grabaciones internas y después esas voces se usaban para entrenar sistemas, con términos poco claros y contratos “superamañados”.

El País (13 de febrero de 2026) también recogió el malestar del doblaje mexicano ante el uso de IA en plataformas. El actor Diego Becerril resumió el problema con la frase: “Se pierden empleos humanos y el respeto al público”. En la nota, el medio español tomó el caso de doblajes generados con IA en Prime Video y recordó que, de acuerdo con Aurora Mijangos, consejera de AMELOC, la situación se había agravado desde la pandemia, cuando profesionales participaron en bancos de voz sin saber que esas grabaciones podían servir para entrenar sistemas.

A partir de las protestas, se realizaron mesas de trabajo encabezadas por la Secretaría de Cultura, Consejería Jurídica e Indautor, en las que participaron más de 130 organizaciones de músicos, editores, escritores, agencias de modelos, locutores y empresas de doblaje, con el objetivo de elaborar un proyecto de reforma a las leyes mencionadas. Después de llegar a un consenso, la iniciativa fue presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado mes de febrero. El 7 de abril fue aprobada por la Cámara de Diputadas y el 15 de abril por el Senado.

La reforma colocó así tres candados: consentimiento expreso, remuneración y acuerdo por escrito. También aclara que un contrato audiovisual no autoriza automáticamente el uso separado del sonido o la imagen fijada en una obra. Si alguien quiere clonar o suplantar la voz o imagen de una persona artista mediante IA, tendrá que contar con un acuerdo previo y por escrito.

Para un sector históricamente precarizado, fragmentado y sujeto a contratos desiguales, ese reconocimiento es un avance.

Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas. La reforma protege el momento en el que se identifica el abuso, esto es, cuando una voz se clona, una imagen se suplanta o una interpretación se usa sin permiso, pero no regula cómo se entrenan los modelos, con qué datos, bajo qué licencias, cómo se prueba que una voz fue utilizada para alimentar un sistema y qué responsabilidad tienen las plataformas globales o los intermediarios tecnológicos.

La minería de datos quedó como uno de los grandes pendientes. La propia Liliana Barba lo advirtió en IMER Noticias (10 de abril 2026), al afirmar que muchas aplicaciones se han alimentado de voces, videos, libros y creaciones tomadas de redes sociales o sitios pirata, y que el gremio buscaba un licenciamiento colectivo, pero “no se pudo”. También señaló la dificultad de demandar a empresas extranjeras que no tienen domicilio en México.

Así que la ley reconoce el derecho, pero falta el camino para hacerlo efectivo cuando la infracción ocurre en una infraestructura tecnológica que se ha caracterizado por ser opaca, transnacional y difícil de auditar. Y tienen razón las y los artistas: una cosa es saber que la voz está protegida, pero otra muy distinta es demostrar que fue usada para entrenar un modelo, ubicar a la empresa responsable, exigir el retiro del material, obtener reparación y evitar que el daño se repita.

La discusión legislativa ya había anticipado estas tensiones. Durante el debate de la reforma en la Cámara de Diputados, el líder de la bancada de Morena, Ricardo Monreal, explicó que se sustituyó un esquema prohibitivo por uno basado en la regulación contractual. Es decir, no se prohibió el uso de IA, sino que se obligó a pactarlo.

En otros países, la regulación ha sido distinta. Por ejemplo, en España, el gremio del doblaje impulsó la llamada cláusula PASAVE (Plataforma de Asociaciones y Sindicatos de Artistas de Voz de España), que prohíbe ceder la voz, timbre, modulación o gestos para alimentar, entrenar o simular sistemas de IA con fines distintos a los pactados en el contrato original. En Estados Unidos, SAG-AFTRA (Screen Actors Guild-American Federation of Television and Radio Artists) logró protecciones sobre réplicas digitales mediante negociación colectiva, mientras California aprobó leyes para exigir consentimiento en el uso de la imagen digital de intérpretes, incluso de personas fallecidas.

En cuanto a la Unión Europea, su Ley de Inteligencia Artificial se concentra en obligaciones de transparencia, identificación de contenidos generados o manipulados por IA, etiquetado de deepfakes y reglas para modelos de propósito general, incluidas obligaciones vinculadas con documentación y respeto a derechos de autor. Se trata, pues, de una propuesta más integral y no sólo del trabajo de artistas.

En síntesis, México avanzó en protección laboral y autoral de intérpretes, pero todavía no tiene una política integral sobre contenidos sintéticos, entrenamiento de modelos y responsabilidad de plataformas.

¿Qué sigue? El transitorio tercero del decreto ordena reformar el Reglamento de la Ley Federal del Derecho de Autor dentro de los 60 días siguientes a la entrada en vigor. Ahí se jugará buena parte de la eficacia real de esta reforma, en cuanto a procedimientos, criterios probatorios, mecanismos alternativos de solución de controversias, notificaciones digitales, capacidad técnica del Indautor y reglas claras para que la defensa no dependa sólo de quien tenga dinero, abogados y tiempo para litigar.

Jueves de Radio. Tertulia, música y algo más

Con el propósito de revivir el disfrute de la radio en vivo, acercar a las audiencias a temas de interés público y ofrecer buena música desde los espacios culturales universitarios, UAM Radio 94.1 FM estrenará el programa Jueves de Radio. Tertulia, música y algo más.

El nuevo espacio tendrá, por ahora, periodicidad mensual y buscará convertirse en un punto de encuentro entre la conversación, la cultura, la música y las audiencias, en diálogo con la vocación universitaria y pública de la emisora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

La primera emisión se llevará a cabo el jueves 21 de mayo, a las 19:00 horas, en el Centro Cultural Casa del Tiempo (General Pedro Antonio de los Santos 84, colonia San Miguel Chapultepec, alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México), con entrada libre.

El programa y tendrá como invitadas e invitado a Yissel Arce Padrón, coordinadora general de Difusión de la UAM, a Carlos Tejada, oficial nacional de Cultura de UNESCO-México, y en la parte musical a Naina, compositora y cantante. La conducción estará a cargo de Verónica Veloz Valencia, subdirectora de estación.

Con esta propuesta, UAM Radio 94.1 FM busca ampliar cada vez más su presencia más allá de la cabina tradicional y fortalecer el vínculo con las audiencias mediante experiencias radiofónicas en vivo, al tiempo que contribuye a dar mayor visibilidad a recintos emblemáticos de la Universidad, como la Casa del Tiempo.

18 de mayo de 2026

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