Gerardo Albarrán de Alba*
¿Quién conoce los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias aprobados ayer por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones?
Nadie. O sí. La Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT) incluso los ha celebrado públicamente, lo que hace suponer que desde ayer mismo los concesionarios privados tienen el documento que la CRT aprobó, pero no ha hecho público. (Bien señala Clara Luz Álvarez: cuando el regulado felicita al regulador, “se sabe ya quién ganó y quién perdió”).
Las audiencias no conocemos los lineamientos de protección de nuestros derechos y que fueron sometidos a consulta pública por la CRT. Y no los conocemos porque la CRT se ha limitado a decir que hizo tres cambios importantes, recogidos de entre las 8 mil 889 observaciones que se hicieron en su portal:
- En el Artículo 12 eliminó la obligación para “no difundir información falsa, descontextualizada o información histórica como si fuera actual”, para dejarlo como la obligación de “preservar la pluralidad y veracidad de la información”;
- Quitar la atribución de la CRT en los procedimientos de queja para “intervenir en cualquier momento” y dejarlo “sólo” a solicitud de las audiencias cuando no se cumpla con el procedimiento de atención de quejas, y
- En el Artículo 54 corrió el gazapo de sancionar en términos del Artículo 282 de la Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión para hacerlo conforme al Artículo 295 de esa misma Ley que especifica las sanciones específicas en el tema de Derechos de las Audiencias.
¿Y ya? ¿Eso es todo? ¿Es lo único que cambió? No lo sabremos hasta que los Lineamientos se publiquen en el Diario Oficial de la Federación.
Incluso antes de su aprobación, la CRT omitió una obligación de ley: primero debió publicar en su portal un Informe de Consideraciones, en un plazo máximo de cinco días al término de la consulta pública. Después de eso, y sólo después de eso, la CRT podía someter la propuesta regulatoria para su aprobación por el Pleno.
El Informe de Consideraciones que la CRT omitió cumplir, tenía que incluir:
- Datos de identificación de la Consulta Pública realizada;
- Descripción del procedimiento seguido, incluyendo su duración;
- Relación de comentarios, opiniones, aportaciones u otros elementos recibidos;
- Análisis y valoración de los elementos recabados;
- Respuesta o posicionamiento respecto de los principales planteamientos, agrupados por temas, cuando ello resulte procedente;
- Decisiones adoptadas con motivo de la Consulta Pública, incluyendo, en su caso, la modificación de la Propuesta Regulatoria, y
- Cualquier otro elemento que resulte relevante para tales efectos.
No sólo no lo hizo, sino que la comisionada presidenta de la CRT, Norma Solano Rodríguez, ha declarado a medios que ese Informe de Consideraciones ya está en su portal. Y no es así. Las únicas alusiones en su portal son el boletín de prensa para anunciar la aprobación de los lineamientos y una página que recoge solamente una parte de las diapositivas presentadas ayer, con una descripción muy limitada de los derechos de las audiencias y de los “mecanismos de protección”, a saber, la mención de códigos de ética y de defensorías de audiencias y los cuatro pasos que impone para la atención de quejas.
Se debe subrayar que, en caso de que los Lineamientos aprobados mantengan omisiones y disposiciones preocupantes por falta de una diligencia regulatoria, estaremos frente a hechos consumados que dejarán desarmadas a las audiencias. Y recordemos que las audiencias incluyen a académicos, investigadores, organizaciones civiles y cientos de defensores de las audiencias que desde un principio expusieron sus reservas al proyecto de la CRT.
La forma es fondo, decía el último gran liberal mexicano. Y lo anunciado ayer en la conferencia de prensa no alcanza para celebrar por anticipado que los Lineamientos de la CRT aseguren que la reglamentación brinde plena certeza jurídica y ponga a las audiencias en el centro, ni disipan el riesgo de que afecten la concreción de su dimensión social.
* periodista desde hace 47 años, como reportero, corresponsal y editor en medios como La Jornada, El Financiero y Proceso, entre otros. Estudió una Maestría en Comunicación en la Universidad Iberoamericana y un Doctorado en Derecho de la Información en la Universidad de Occidente. News Ombudsman desde 2011, fue el creador y primer titular de una Defensoría de las Audiencias de una radio comercial en México, en Noticias MVS; luego fue defensor en Radio Educación y en Ibero 90.9, así como en Canal 44 y Radio Universidad de Guadalajara. Es miembro de The Organization of News Ombuds and Standards Editors (ONO), de la que ha sido integrante de su Junta Directiva, y es fundador de la Organización Interamericana de Defensorías de Audiencias (OID), de la que también fue miembro de su primer Consejo Directivo. Fue presidente del primer Consejo Consultivo del Mecanismo de Protección Integral de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Ciudad de México y tuvo a su cargo la Agenda de Libertad de Expresión de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México. En X se encuentra como @saladeprensa.





