La UNAM bajo la lupa nacional; errónea aplicación en examen de ingreso por línea desata crisis de credibilidad
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La UNAM bajo la lupa nacional; errónea aplicación en examen de ingreso por línea desata crisis de credibilidad

Irene Cruz Mejía

La detección de irregularidades masivas, señalamientos de uso incontrolado de Inteligencia Artificial (IA) y sospechas de fraude organizado en la aplicación del examen de ingreso a la UNAM, colocaron en entredicho la capacidad organizativa y técnica de la máxima casa de estudios que encabeza Leonardo Lomelí Vanegas.

La crisis de credibilidad afloró luego de que la UNAM aplicara su evaluación anual por línea a más de 160 mil aspirantes de los cuales a por lo menos cuatro mil, se les cancelaron sus exámenes por la detección atípica de sus resultados, que se ubicaron en el 100 por ciento de las respuestas correctas.

El tema llegó a la conferencia presidencial, donde la mandataria Claudia Sheinbaum, aunque quitó responsabilidad de lo ocurrido a las autoridades universitarias, si mencionó que las mismas no habían prevenido la aplicación de la Inteligencia Artificial para cometer posible fraude en el examen.

Sheinbaum instó a revisar de fondo los mecanismos tecnológicos e institucionales para garantizar la equidad y transparencia del ingreso a la educación superior.

Especialistas, colectivos de aspirantes y analistas han calificado lo sucedido como un grave error cometido por los organizadores del examen.

Aquella crisis llevó a la UNAM a anunciar el viernes 24 de julio la suspensión de inscripciones que debían realizar el lunes 27, “hasta que la Comisión Técnica de expertas y expertos, convocada por el rector Leonardo Lomelí Vanegas” revise el desarrollo del Concurso de Selección de Ingreso de Licenciatura 2026.

El 23 de julio, el doctor Imanol Ordorika, un experto en la administración y políticas internas de la UNAM, publicó en La Jornada el texto Nombrar el fraude y enfrentarlo, donde asegura que las anomalías en el examen de admisión: “Se apresuraron. Sin la preparación técnica necesaria, sin el blindaje normativo indispensable y corriendo riesgos previsibles desde el diseño mismo, la UNAM aplicó por primera vez de manera completamente en línea el examen de ingreso a licenciatura para casi 160 mil aspirantes. El resultado, ocho semanas después, es una crisis de credibilidad que la propia institución hasta ahora no ha reconocido y que no se atreve a llamar por su nombre”.

“Frente a esto, la Universidad no puede eludir tres exigencias simultáneas, igualmente irrenunciables: no se puede aceptar que ingresen quienes hicieron trampa y ocupen de manera ilegítima los lugares de otros aspirantes; no es justo que aspirantes honestos queden fuera porque otros hicieron trampa; y no es posible resolver el problema simplemente ampliando el número de admitidos, tanto porque no borra el fraude como porque, por el tamaño del grupo afectado, resulta logísticamente inmanejable”, agregó.

En su texto Ordorika cita lo atípico de los resultados en los exámenes de los 4 mil aspirantes, analizados por Eduardo Backhoff ex consejero electoral del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE):

“El conflicto escaló tras la publicación de análisis estadísticos, entre ellos los presentados por Eduardo Backhoff, exconsejero presidente del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE). Los estudios revelaron un comportamiento atípico en la curva de aciertos de 2026 en comparación con la de 2025, caracterizado por una multiplicación atípica e inexplicable de calificaciones perfectas o casi perfectas”.

Ante este panorama, la propia UNAM presentó denuncia penal el pasado 3 de julio al detectar conductas delictivas durante la aplicación a distancia: suplantación de identidad de aspirantes, auxilio externo no permitido en tiempo real y operación de empresas y redes privadas que se dedican a la venta de servicios de resolución remota.

Efectivamente, en redes digitales se difundieron videos donde se explicaba cómo resolver el examen haciendo trampa o de quienes aceptaron haber utilizado una herramienta ajena al momento de resolverlo. A pesar de eso, la UNAM no aplicó las acciones necesarias para evitar trampas o fraudes. Otras versiones indican que los reactivos incluidos en el examen de admisión “son los mismos desde hace años” por lo que antes del examen ya se cuenta con las preguntas del mismo.

En tanto, aspirantes y grupos estudiantiles convocaron a marchar el lunes 27 de julio para exigir evaluaciones justas, seguras y con igualdad de condiciones.

Los errores cometidos por la UNAM en la aplicación de su examen de admisión, ocurrieron a pesar de que en marzo pasado, la misma institución anunció la creación del Consejo Coordinador de Inteligencia Artificial. 

Este nuevo órgano rector, establecido por acuerdo del rector Leonardo Lomelí Vanegas, “funcionará como una instancia estratégica encargada de articular las capacidades institucionales para estudiar, analizar y aportar conocimiento sobre las complejidades derivadas del desarrollo de esta tecnología”, se dijo en un boletín de la institución.

“Es una estrategia transversal para el fortalecimiento técnico, así como una guía para la creación de soluciones humanistas adaptadas a la realidad social, lingüística y económica de México y América Latina”, agrega el comunicado.

Por lo pronto, la UNAM falló en una de sus más elementales pruebas: el examen de admisión.

27 de julio de 2026