Claudia Benassini F.*
El martes 24 de marzo Osmar “N” estudiante de la preparatoria Makarenko en Lázaro Cárdenas, Michoacán, asesinó a dos maestras del plantel que le negaron la entrada por llegar tarde. Utilizó un rifle de asalto AR-15 calibre 5.56, de uso exclusivo del Ejército. Cinco meses atrás, el lunes 22 de septiembre de 2025 Lex Ashton, estudiante del CCH Sur, asesinó a puñaladas a un compañero e hirió a un trabajador.
Apenas dos semanas después, el viernes 4 de octubre Brandon “N”, alumno de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, fue detenido tras amenazar de muerte a sus compañeras y advertir sobre una posible “masacre escolar” dentro del campus. Los tres jóvenes, cuya edad oscila entre los 15 y los 20 años, tienen en común su afiliación a la comunidad “Incel”, acrónimo de celibato involuntario.
Una de las tantas comunidades que se concentran en la manósfera, ecosistema digital caracterizado por su extremismo, su misoginia y su reproducción de discursos de odio. El resto de este espacio se dedica a una breve semblanza sobre sus características y, sobre todo, al interés creciente que ha despertado entre los jóvenes mexicanos.
Incel: comunidad misógina para jóvenes
Como ya se mencionó en la introducción, la comunidad Incel es parte de la manósfera: una extensa red de sitios web, blogs, foros, podcasts, perfiles en redes sociales y salas de chat. Su crecimiento se debe en parte a la popularidad y visibilidad de los movimientos feministas progresistas. En consecuencia, domina la creencia de que el feminismo y, más ampliamente las mujeres, no solo han destruido sus vidas, sino también la política, la economía y la sociedad.
Los jóvenes Incels llegan a la comunidad buscando una solución a sus problemas de vida; la mayoría lo hace vía digital, ya sea por recomendación de contenidos en las plataformas que visitan, o a través de los algoritmos. Otros son atraídos por mensajes de chat en salas de juego privadas, o en foros frecuentados por adolescentes (Bates, 2020; Copland, 2025).
Según los Incels, sus rasgos genéticos les impiden construir relaciones significativas con las mujeres, o sea, tener sexo. Se quejan constantemente de sus imperfecciones físicas y creen que a las mujeres solo les interesa el aspecto físico masculino, aunque se casan con hombres poco atractivos a quienes no aman, pero utilizan como soporte financiero.
Están unidos mediante ideas conectadas y a través de un sentimiento colectivo sobre su posición en el mundo. Los Incels son la comunidad más violenta de la manósfera: no todos son violentos, pero cuando lo son, pueden llegar a sus últimas consecuencias. El suicidio es uno de los temas centrales de su agenda, que socializan a través de su interacción en diversas comunidades de la manósfera (Bates, 2020; Copland, 2025).
Los Incels mexicanos: ¿síntoma de un modelo de sociedad?
En México la comunidad Incel ha encontrado espacios en foros de Facebook, Instagram y TIkTok, así como en las plataformas Reddit, Telegram y YouTube, entre otras. Además, de los temas de su agenda global, incorporan a su discurso la autoayuda y consejos que buscan empoderar a los hombres, aunque para ello refuercen la misoginia y la idea de que las mujeres buscan prestigio y dinero (Portas, 2025).
Estas narrativas han sido clave en la construcción de discursos por influencers como El Temach y Gerardo Sánchez, el Gerry, que atraen a los jóvenes que buscan explicaciones a su frustración personal, a su inseguridad y a su rechazo por las mujeres. En este contexto, lo más preocupante es la normalización de la misoginia y la violencia, ya sea mediante consejos homogéneos, prefabricados e insensibles que profieren estos sujetos, o en los foros, donde abunda la fantasía de venganza contra las mujeres.
Sobre todo, porque en México el problema es mucho más complejo. Para José Manuel Pérez Martínez (2026) el movimiento Incel en México “no es únicamente un problema de adolescentes radicalizados, sino un síntoma de un modelo de sociedad que ha normalizado la violencia, precarizado las condiciones de vida de las juventudes y desmantelado los mecanismos comunitarios de cuidado colectivo”.
Amplificar el debate sobre la manósfera y sus implicaciones
Horas antes de sus actos violentos, los tres jóvenes publicaron en sus perfiles de Instagram imágenes en donde portaban las armas con las que cometieron sus delitos. También se expresaron con violencia contra las mujeres en general y el feminismo en particular. Los tres se identificaron más o menos abiertamente como Incels y los tres cometieron sus ataques en instituciones educativas.
Más allá del pánico moral, sostiene Pérez Martínez, “resulta particularmente preocupante que estas expresiones se produzcan en contextos educativos, espacios que deberían constituirse como entornos seguros, pero que hoy evidencian fracturas profundas en los sistemas de prevención, escucha y acompañamiento de adolescentes, especialmente hombres que atraviesan procesos de construcción identitaria en condiciones de precariedad económica, escasas habilidades sociales, aislamiento u exposición intensiva a entornos digitales”.
Coincidimos con Pérez Martínez en que el problema va más allá de su identificación individual y que debe comprenderse como una identidad digital misógina que convierte la violencia en performance identitario. Tampoco debe reducirse, como se ha hecho hasta ahora, a un fenómeno mediático explotado ad náuseam por las redes sociodigitales, que convertido los actos de los tres jóvenes en carne de cañón para clickbaits sensacionalistas que suman puntos publicitarios para dar vida artificial a los medios decadentes.
El problema debe discutirse en espacios abiertos y especializados que conduzcan a su identificación plena y a la generación de estrategias que generen conciencia desde las instituciones educativas sobre las implicaciones de atentar contra su integridad personal y contra la integridad de todos los miembros de la comunidad de la que forman parte.
Ciertamente, el asunto del de bate y las estrategias se queda corto en un país en donde, de nuevo Pérez Martínez (2026), “se suma un elemento que el debate público ha evitado abordar con suficiente contundencia, la circulación de armas y su vínculo con la violencia juvenil. La evidencia es clara en señalar que la letalidad de estos episodios se incrementa de manera significativa cuando existe acceso a armas de fuego, lo que convierte el control de armas en un complemento in eludible de cualquier estrategia de prevención. Ignorar esta variable, en un país atravesado por economías ilícitas y militarización, implica aceptar tácitamente la posibilidad de que la radicalización digital se traduzca en violencia machista extrema”.
Se trata, finalmente, de proponer medidas que trasciendan el nivel reactivo para enfrentar un problema de alcance cuasi global. En países como Reino Unido y Canadá han enfoca do el problema Incel en la salud mental e intervenir en el sufrimiento emocional -aislamiento, depresión- antes de que derive en violencia.
Se requiere de un enfoque preventivo integral basado en la alfabetización mediática, protocolos de intervención en escuelas, di logo con la familia y la comunidad y una regulación digital, que su pone mayor responsabilidad de las plataformas y debates sobre límites al discurso de odio.
Materiales consultados
●Bates, Laura (2020). Men who hate women. Simon & Schuster.
● Copland, Simon (2025) The male complaint; the manos phere and misogyny online. Polity Press.
● Fernández Chapou, Maricar men (2025). El fenómeno Incel. Fábrica de odio en el mundo digital. Tecnológico de Monte rrey, 29 de septiembre de 2025. https://omd.tec.mx/noticia/ el-fenomeno-incel-fabricas-de odio-en-el-mundo-digital
● Pérez García, Juan Manuel (2026). La violencia Incel en México: entre la radicalización digital y la negación de la reali dad. Aristegui Noticias, 25 de marzo de 2026. https://ariste guinoticias.com/2503/opinion/ la-violencia-incel-en-mexico entre-la-radicalizacion-digital y-la-negacion-de-la-realidad por-juan-martin-perez/
● Portas, Eduardo (2025). Los Incels en México: entre el machismo y la violencia. Difusor Ibero: investigación, sociedad y medios, 20 de mayo de 2025. https://difusoribero.com/2025/05/20/ los-incels-en-mexico-entre el-machismo-y-la-violencia/
*Profesora investigadora. Facultad Mexicana de Arquitectura, Diseño y Comunicación, Universidad La Salle Ciudad de México.





