La IV Cumbre en Defensa de la Democracia: Importancia y limitaciones del progresismo
Colaboradores, Presidencia

La IV Cumbre en Defensa de la Democracia: Importancia y limitaciones del progresismo

(Fe de erratas. Reproducimos aquí la versión correcta del texto publicado en la edición impresa de Zócalo No. 316, de nuestro colaborador Alberto Betancourt Posada)

Alberto Betancourt Posada*

La reunión celebrada en Barcelona del 15 al 18 de abril reunió entre otros a jefes de Estado como Claudia Sheinbaum, de México, Pedro Sánchez, de España, Luis Ignacio “Lula” da Silva, de Brasil, Gustavo Petro, de Colombia, Yamandú Orsi, de Uruguay y Ciryl Ramaphosa, de Sudáfrica.

En el contexto de la Doctrina Donroe, el ascenso de la ultraderecha en América Latina y Europa, la ruptura del derecho internacional, el genocidio en Gaza y la peligrosa agresión estadunidense israelí, contra Irán, la reunión representó un importante esfuerzo en favor de la paz, el derecho internacional y la defensa de la democracia.

La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, viajó a la capital de Cataluña en una aerolínea comercial. Su viaje a España fue muy importante para romper el asedio estadunidense contra México cuyas puyas incluyen: amenazas de intervención militar directa en territorio mexicano, amago arancelario si México da una gota de petróleo a Cuba, gestiones para abrir el fracking, presiones para imponer aranceles a China, intentos de incluir cláusulas leoninas en el Tratado de Libre Comercio y el respaldo a grupos “neopolkos” (de mexicanos tipo Alito Moreno o Ricardo Anaya que piden abiertamente una intervención norteamericana).

El viaje a España cosechó el fruto de un importante esfuerzo transexenal por replantear la relación con España, el cual incluye una intensa diplomacia cultural que abarca actividades como “Antes del silencio. Encuentro de poesía en lenguas originarias”, y las exposiciones “Lourdes Groubet y el laboratorio de teatro campesino”, o “Vanguardias revolucionarias del siglo XX”.

El encuentro de la Presidenta de México con el mandatario español Pedro Sánchez se realizó en el marco del reconocimiento por parte de diversas autoridades españolas de los abusos cometidos durante la conquista y el reconocimiento de la importancia de los pueblos originarios. Su presencia en la península ibérica se realizó en el contexto de importantes avances en ese sentido, que todavía hace poco hubieran parecido imposibles.

Mandatarios en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia. Foto: La orquesta.

La participación de Claudia Sheinbaum fue particularmente relevante y tuvo múltiples efectos positivos. Mostró la capacidad de México para replantear su relación con España. Cuestionó la Doctrina Donroe. Se opuso explícitamente a una intervención militar contra Cuba. Recordó los principios que rigen la política exterior mexicana: la no intervención, la oposición al uso de la fuerza, la igualdad jurídica de los Estados y la resolución pacífica de los conflictos.

Recuperó la presencia de México en el escenario internacional. Mostró que México no está sólo y generó una mejor correlación de fuerzas en su relación con Estados Unidos. A escala global: se opuso a la guerra, planteó la defensa del derecho internacional, generó un polo de oposición a la internacional de ultraderecha, reforzó al progresismo español y contribuyó a acumular fuerzas progresistas en el mundo.

El discurso de la Presidenta fue muy importante en muchos sentidos. Reivindicó a México como una civilización milenaria, portadora de valores y alimentada por lo que Rubén Bonifaz Nuño ha llamado el humanismo mesoamericano. Sheinbaum se presentó como integrante de un pueblo trabajador. Reivindicó el papel de los pueblos originarios en las luchas históricas de México y su valiosa presencia en el México contemporáneo.

Desde mi punto de vista, la primera parte de su discurso fue muy emotiva y resonó muy fuerte en México, América Latina y el resto del mundo, sin embargo, no desembocó en propuestas que estuvieran a la altura axiológica y estética de los que había reivindicado hasta ese momento.

La propuesta de recortar el 10% del gasto militar para usar esos recursos en reforestación es desde mi punto de vista débil e inviable. El programa “Sembrando vida” en el que se inspira es complejo y ameritaría un análisis específico que no es posible hacer aquí, pero el hecho es que ha sido severamente cuestionado por razones poderosas: conflictos de interés (por ejemplo de Alfonso Romo), acusaciones de corrupción, fomento del individualismo (en demérito de la vida ejidal), desatención de la sabiduría de los productores tradicionales, imposición de plantillas de lo que se debe cultivar y genera paisajes de desastres agrícolas (resultado de no escuchar a los productores locales).

Pero lo más importante es que cuando el entonces Presidente Andrés Manuel López Obrador presentó una propuesta similar en el Consejo de Seguridad de la ONU, casi todos los oradores que le siguieron en el uso de la palabra cuestionaron la propuesta por no tomar en cuenta la experiencia de las instancias especializadas en ayuda humanitaria y el plantear un programa que no toma en cuenta la opinión de los supuestos beneficiarios.

Si realizo la crítica anterior es porque pienso que nuestro país tiene la experiencia diplomática y el potencial para formular propuestas realmente viables, pertinentes, e incisivas en la vida global. Por ejemplo, en relación con el tema del desarme, México puede ser un activo protagonista en la próxima reunión de revisión del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, que se realizará en las próximas semanas. La IV Cumbre Progresista ofrecía una excelente oportunidad para lanzar iniciativas y consensuarlas, en vez de hacer una propuesta frívola.

La reunión refulgió en el horizonte en medio de las nubes de humo y polvaredas levantadas por la guerra, mostrando algunas limitaciones del progresismo, por ejemplo: el patrocinio de Alex Soros, la participación de Hillary Clinton, algunas propuestas muy desdibujadas y muchos protagonistas como Gabriel Boric con muy pocas ganas de cambiar realmente las cosas. Lo que repite algunos de los errores “progres” que le abrieron paso a la ultraderecha.

Durante su viaje a España Sheinbaum se encontró con Serrat. Foto: Impulso informativo

La cumbre contó con la participación de músicos como Chojín, Rogé y la talentosa Silvia Pérez Cruz cuya voz eleva al cielo las plegarias de justicia. Luis Ignacio “Lula” da Silva, el Presidente de Brasil, con su valiosa impronta de clase afirmó: “Ningún presidente, ningún país tiene derecho a imponer reglas a otros… no quiero guerra con nadie, quiero amor, paz y fraternidad… No tengo ni la riqueza, ni los buques que él tiene [en alusión a Trump] pero puedo decir que, aunque soy pobre, tengo carácter, decencia y dignidad, y eso me permite respetar los derechos de todos”.

El Presidente de España, quien recientemente negó a EU el uso de las bases militares de su país para la guerra contra Irán, dijo que no va a ser fácil cambiar la historia, pero que es tiempo de frenar los discursos de odio que solo han traído inflación, fracturas sociales y guerras.

*Catedrático e investigador de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM

6 de mayo de 2026

Warning: Trying to access array offset on null in /home/xyekt5rw5e7e/public_html/wp-content/themes/citynews/tpl/tpl-related-posts.php on line 11