Esta noche se apagan las luces del teatro Ed Sullivan en Nueva York. Stephen Colbert conduce este jueves 21 de mayo la emisión final de The Late Show, el programa nocturno de CBS que durante once años fue el más visto de su franja horaria en la televisión estadunidense. La cancelación, anunciada en julio de 2025 con el argumento de “razones financieras”, deja una pregunta sin respuesta oficial pero con una respuesta evidente para buena parte de la industria: ¿quién ordenó realmente apagar el micrófono?
Los hechos hablan por sí solos. CBS anunció el fin del programa tres días después de que Colbert usara su monólogo para denunciar públicamente un acuerdo de 16 millones de dólares entre Paramount -empresa matriz de CBS- y Donald Trump, resolución de una demanda interpuesta por el mandatario contra la cadena por una entrevista de 60 Minutes a la entonces candidata Kamala Harris. Colbert llamó al acuerdo “un soborno enorme”. Una semana después, el gobierno de Trump aprobó la fusión de Paramount con Skydance, valorada en 8 mil millones de dólares. La secuencia de eventos es difícil de ignorar. David Letterman, predecesor de Colbert en el mismo escritorio desde 1993, no lo ignoró: “Solo voy a decir para que quede registrado que están mintiendo. Son unos mentirosos cobardes”, declaró al New York Times.
Trump, por su parte, celebró la cancelación en su red Truth Social: “Amo que Colbert haya sido despedido. Su talento era incluso menor que sus ratings”. El mandatario había exigido en múltiples ocasiones la salida del conductor. La fusión de Paramount con Skydance se aprobó apenas una semana después de que CBS anunciara la cancelación del programa. Ahora, Paramount Skydance busca la aprobación del gobierno de Trump para adquirir el conglomerado Warner Bros. Discovery, lo que le daría control sobre CNN, HBO y otras cadenas.
Colbert llegó a The Late Show en 2015 como sucesor de Letterman, después de una década en Comedy Central parodiando a los medios conservadores estadunidenses con un personaje de comentarista de derecha. En su nuevo programa, sin tener la intención de convertirlo en un programa partidista, en varias ocasiones se tocaron temas políticos a lo cual mencionó en una reciente entrevista con el New York Times:”No tengo ningún problema con que Trump sea republicano. Tengo un problema con que Trump sea un narcisista completo que solo trabaja para su propio interés y no parece importarle si el mundo entero arde. Eso no es una posición partidista”,
Sus entrevistas con Joe Biden sobre el duelo, con Anderson Cooper, con Bernie Sanders o con Neil deGrasse Tyson mostraron a un conductor capaz de ir a los lugares incómodos sin perder la calidez.
Jimmy Kimmel, su competidor en ABC, no grabará su programa este jueves en señal de respeto. Kimmel también ha estado bajo asedio de Trump, quien celebró que ABC lo suspendiera una semana y anunció que “probablemente será el siguiente”.
The Late Show será reemplazado por Comics Unleashed, un programa de comediantes de stand-up conducido por Byron Allen, sin pretensiones políticas ni periodísticas. Para los analistas de la industria, la señal es clara: CBS renuncia a tener una voz con criterio en el horario nocturno. En un momento en que el gobierno estadunidense usa a la Comisión Federal de Comunicaciones como herramienta de presión contra medios críticos.
(Redacción)





