La iniciativa conocida como Blackwater Cozumel ofrece inmersiones nocturnas a varios kilómetros de la costa, en zonas donde la profundidad supera los 300 metros. A diferencia del buceo tradicional en arrecifes, esta práctica se realiza en aguas abiertas y sin referencias visuales, lo que exige un nivel técnico y de experiencia considerable.
A diferencia del buceo nocturno convencional, en el Blackwater el buzo se sumerge en medio del océano, acompañado únicamente de su equipo y las luces que lleva consigo. El término blackwater significa “agua negra”, en alusión a la oscuridad total en la que se realiza. Esta práctica surgió en 1980 en Hawái, cuando un grupo de buceadores descendió durante la noche en aguas profundas para observar qué criaturas ascendían desde el abismo.
Gracias a esas primeras incursiones se descubrió que cada noche, especies provenientes de las profundidades suben hacia la superficie en busca de alimento, lo que permite a los buzos presenciar formas de vida poco comunes: larvas de peces, medusas y organismos bioluminiscentes. Con el tiempo, el buceo blackwater se ha popularizado en todo el mundo, Cozumel se ha convertido en uno de sus destinos de referencia.



Fundado por el fotógrafo submarino Robert Stansfield, el proyecto Blackwater Cozumel combina turismo de aventura con documentación visual del ecosistema marino. Además de las inmersiones, desarrolla actividades relacionadas con la fotografía submarina, lo que posiciona a Cozumel como un punto de interés para especialistas y aficionados avanzados.
“Nos dirigimos a una zona situada a unos 3 kilómetros de la costa, donde el fondo marino tiene más de 300 metros de profundidad. Una vez que llegamos al punto de inmersión, desplegamos un sistema de iluminación flotante que sirve de centro de inmersión y atrae la vida del plancton”, describe Stansfield.
“Aquí en Cozumel buceamos alrededor de una boya luminosa flotante situada a varios kilómetros de la costa, en el Canal de Cozumel. A diferencia de Hawái, donde los buceadores están atados al barco, aquí somos libres de nadar alrededor y explorar la migración en vivo. Las luces atraen a la vida marina a la vez que sirven de punto de referencia central, punto de partida y de regreso de la inmersión” afirma Stansfield en su sitio web.
Redacción.





