Durante la madrugada de este jueves, el ejército israelí interceptó a 175 activistas que viajaban en más de 20 embarcaciones de las 50 que forman la Flotilla Global Sumud, que partió el 15 de abril con intenciones de romper el bloqueo naval que Israel ha impuesto en las costas de Gaza.
La flotilla ha denunciado que las embarcaciones fueron inutilizadas por el ejército “tras destrozar los motores y destruir los sistemas de navegación”, mientras los tripulantes quedaron “a la deriva en embarcaciones averiadas e inoperativas, directamente en la trayectoria de una tormenta inminente”.
“Mientras los participantes de la flotilla se enfrentan a una trampa mortal calculada en el mar, el pueblo de Gaza sigue siendo el principal objetivo de una implacable campaña de hambruna y matanza que dura ya años. La lógica empleada esta noche es idéntica: el Estado israelí crea las condiciones para la muerte, sabotea los medios de supervivencia y luego espera a que la naturaleza o las circunstancias hagan el trabajo”, declaro la flota a través de su canal en Telegram.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu confirmó la operación y felicitó a la Armada de Israel, “fueron interceptados y regresarán a sus países de origen. Continuarán viendo Gaza por YouTube”, dijo a través de un mensaje enviado por su oficina.
Italia y Alemania han dicho que siguen la situación con “inquietud”, Francia ha llamado a “respetar el derecho internacional”. Mientras que el gobierno de Sánchez, en España, ha sido crítico con las fuerzas israelíes y ha enviado la “más enérgica condena por la detención de la flotilla”. Los cuatro países tienen ciudadanos en las filas de la flotilla.
Las embarcaciones que no fueron detenidas, un total de 26, permanecen ancladas al sur de la isla griega de Creta, valorando la situación.
Óscar Camps denunció “el abandono de las obligaciones de rescate” por parte de la Unión Europea. Según el activista, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, Frontex, “vio y fue testigo de la operación militar, sin intervenir.”
En una publicación a través de X, el canciller israelí Gideon Saar ha asegurado que “tras un acuerdo con el gobierno de Grecia, los civiles (…) serán desembarcados en las próximas horas en las costas griegas”, y de ahí serán enviados a sus países.





