El diputado Ernesto Villarreal Cantú, coordinador del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo en el Congreso de la Ciudad de México, presentó una iniciativa para reformar la Ley de Establecimientos Mercantiles con el objetivo de reconocer jurídicamente a las pulquerías tradicionales y otorgarles certeza jurídica para su operación.
La propuesta busca corregir un vacío legal que actualmente coloca a estos establecimientos en una situación de incertidumbre administrativa.
Aunque el proceso de elaboración del pulque fue declarado patrimonio cultural inmaterial de la Ciudad de México en 2024 y recientemente el Congreso capitalino instituyó el Día del Pulque en la Ciudad de México, las pulquerías —los espacios donde esta bebida se sirve y se comparte— no cuentan con reconocimiento específico en la legislación vigente.
Debido a esta omisión, muchas pulquerías son clasificadas como bares o restaurantes con venta de alcohol, categorías que no corresponden a su naturaleza. Esto ha provocado verificaciones, sanciones e incluso clausuras al exigirles requisitos diseñados para establecimientos nocturnos de alto impacto.
“Las pulquerías no son bares ni discotecas. Son espacios comunitarios con una tradición centenaria, puntos de encuentro barrial y también el último eslabón de una cadena productiva que conecta al campo con la ciudad”, señaló Villarreal Cantú al presentar la iniciativa.
La propuesta plantea tres acciones principales:
- Incorporar a las pulquerías tradicionales, (con venta exclusiva de pulque y curado) al catálogo de giros de impacto vecinal en la Ley de Establecimientos Mercantiles.
- Establecer horarios de funcionamiento y condiciones acordes con la naturaleza de estos establecimientos, diferenciándolos de bares, cantinas o centros nocturnos.
- Facilitar que las pulquerías existentes puedan regularizarse y operar con certeza jurídica.
Dentro de la iniciativa se destaca que estos establecimientos no sólo representan una tradición cultural ligada al maguey y al trabajo de las personas tlachiqueras, sino que también forman parte de una cadena productiva que conecta a la Ciudad de México con regiones pulqueras de estados como Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Estado de México y Morelos.
Asimismo, se subraya que las pulquerías cumplen una función social en los barrios de la capital como espacios de convivencia, identidad comunitaria y difusión cultural.
Con esta iniciativa se busca dar certeza jurídica a estos establecimientos, corregir una omisión normativa y contribuir a preservar una tradición que forma parte de la identidad cultural de la capital.




