El Estado español otorgó una de sus máximas condecoraciones, la Orden del Mérito Civil, a Francesca Albanese, Relatora Especial para los Territorios Palestinos Ocupados de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El gesto simboliza el respaldo más explícito que un gobierno occidental ha dado a la jurista italiana, quien enfrenta sanciones de la administración de Donald Trump y un veto de Israel que le impiden ejercer con normalidad su mandato como enviada de la ONU.
El encuentro entre Albanese y Pedro Sánchez, Presidente de España, se celebró en el Palacio de La Moncloa, donde ambos defendieron “una aplicación ecuánime del derecho internacional y la independencia de las instituciones multilaterales”, además de analizar la situación en Palestina y la necesidad de un cese inmediato de la violencia.
La condecoración fue el punto culminante de una visita de tres días en la capital española que incluyó la presentación del documental Naciones Desunidas, del cineasta Christophe Cotteret, una obra que documenta la incapacidad de la ONU para hacer cumplir sus resoluciones e impedir lo que Albanese ha calificado desde hace dos años como un genocidio en Gaza, Cisjordania y el resto de los territorios palestinos ocupados.
Sánchez fue más allá de la condecoración y envió una carta a la Comisión Europea para activar el llamado Estatuto de Bloqueo, un mecanismo que permitiría dejar sin efecto en territorio europeo las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Albanese y contra los once magistrados de la Corte Penal Internacional que también han sido objeto de represalias por parte de la administración Trump. La medida podría ser discutida en el Consejo Europeo los próximos 18 y 19 de junio.
Albanese asumió su encomienda en 2022 y desde entonces se ha convertido en una de las voces más contundentes en la denuncia de las acciones de Israel en los territorios palestinos. Su calificación pública del conflicto como genocidio desató una tormenta diplomática internacional, y sus informes sobre la complicidad del tejido empresarial global con las políticas israelíes la convirtieron en blanco de sanciones administrativas por parte de Washington.
“Vivir bajo las sanciones de Estados Unidos significa muerte civil”, declaró en una entrevista con la Radio Televisión Pública Española. “No puedo efectuar pagos ni recibir dinero. Me han cortado todas las transacciones diarias. No puedo tener seguro médico”, denunció.
Durante su estancia en Madrid, la relatora visitó el Museo Reina Sofía, donde contempló en soledad El Guernica de Pablo Picasso. La imagen de Albanese frente al mural más emblemático del pacifismo europeo sintetizó el tono de toda su visita. “Esta obra nos retrata la destrucción de la población civil, el colapso de la vida privada, la barbarie de la guerra, pero también nos habla de la esperanza”, dijo ante el cuadro.
En sus declaraciones públicas, Albanese fue categórica sobre la situación actual en Gaza. “En Gaza sigue muriendo gente, en Cisjordania también. No hay un alto el fuego. Se ha dado la orden de apartar la mirada de la franja, de olvidar”, afirmó. También denunció la persecución de voces críticas con Israel y con Estados Unidos, a la que comparó con tácticas de intimidación mafiosas: “Es peor que ser delincuente, porque incluso a los criminales se les permite defenderse. Se les garantiza el debido proceso, y a nosotros, no. Hoy me pasa a mí, pero mañana podría sucederle a miembros de su gobierno o a jueces.”

La Relatora también señaló la complicidad de actores privados en el conflicto, entre ellos universidades, fondos de pensiones, bancos, la industria armamentística y plataformas como Airbnb y Booking. “Los intereses corporativos son más importantes que la democracia”, sostuvo, y llamó a no tener ningún tipo de trato con empresas que, a su juicio, lucran con el genocidio.
Sobre la postura española, Albanese la celebró, pero la contextualizó con dureza: “España está prácticamente sola ante la abominación. Europa es una institución que antepone los mercados y los intereses de las corporaciones por encima de las personas y sus derechos. Por eso no podemos ver lo que hace el gobierno español como un simple acto de solidaridad; es un acto de preservación de lo que queda de nuestras democracias.”
La visita concluyó con un coloquio en el Círculo de Bellas Artes junto a los actores Carlos Bardem y Aitana Sánchez Gijón, donde Albanese volvió a insistir en la urgencia de detener la masacre y parafraseó a Rosa Luxemburgo para definir el dilema actual: “En lugar de socialismo o barbarie, ahora tenemos el dilema de respeto a la legalidad internacional o barbarie.”





