
Gabriel Sosa Plata*
Adrián Alvarado Vite no llegó a la radio de una manera sencilla. Por el contrario, para lograrlo emprendió un muy largo camino lleno de obstáculos, entre solicitudes, oficios, viajes interminables a la Ciudad de México y negativas, muchas negativas.
Su historia comenzó el 26 de enero de 2010, cuando presentó ante la Comisión Federal de Telecomunicaciones una petición para instalar y operar una estación de radio en Frecuencia Modulada en Tecámac, Estado de México. Quería hacer radio comunitaria, quería que la voz local tuviera lugar en el espectro y la comunidad pudiera comunicarse desde sus propios territorios.
La respuesta fue un rotundo NO.
La entonces Cofetel, dominada por los empresarios de la radiodifusión, informó que no era factible asignar una frecuencia por la cercanía de Tecámac con la Ciudad de México.
Después vinieron nuevas solicitudes ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). Sin éxito.
En total, Alvarado Vite insistió durante ¡dieciséis años! ¡Uf!.
Cinco veces recibió las mismas respuestas desfavorables bajo argumentos técnicos, principalmente la falta de disponibilidad espectral o la complejidad de operar una frecuencia en una zona próxima a la capital del país.
Un apunte: en materia regulatoria, las razones técnicas existen y deben atenderse, por supuesto. El espectro radioeléctrico no se administra con voluntarismo. Requiere estudios, compatibilidad, coordinación, límites de potencia y reglas claras para evitar interferencias.
Pero ese no era el problema, sino otro: la distancia institucional frente a un solicitante que no sabía con precisión por qué su proyecto no encontraba salida ni qué alternativas podían explorarse dentro del marco legal.
Ese es el punto relevante de esta historia.
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), en su nueva etapa, encontró ahí una posibilidad para atender el caso con sensibilidad institucional. A través de mesas de diálogo, escuchó al solicitante, dio respuestas a sus dudas y exploró una alternativa compatible con las disposiciones técnicas vigentes.
El resultado, después de una sexta solicitud, fue el otorgamiento de una concesión de espectro radioeléctrico para uso social comunitario a favor de Radiodifusora de Zacualtipán, A.C., para prestar el servicio público de radiodifusión sonora en San Martín Azcatepec, municipio de Tecámac, Estado de México.
El acuerdo del Pleno de la CRT fue aprobado el pasado 26 de marzo de 2026.
La estación operará en el 91.7 de Frecuencia Modulada, con el distintivo de llamada XHSCQH-FM. Su clase será D, con cobertura limitada a la población principal a servir: San Martín Azcatepec. El título establece parámetros técnicos estrictos: potencia radiada aparente de 10 watts, altura máxima del centro de radiación de la antena de 10 metros y un plazo de 180 días hábiles para comenzar la prestación del servicio, previa aprobación del proyecto de instalación. La concesión tendrá una vigencia de 15 años y podrá prorrogarse conforme a la ley.
Como se aprecia, es una radio muy pequeña en términos técnicos. Tan sólo cinco kilómetros de alcance máximo, según los datos compartidos.
Sin embargo, quienes hemos estado de alguna manera involucrados con la radio comunitaria, sabemos que la dimensión social de una emisora de este tipo no sólo se mide sólo en watts, sino en la posibilidad de que una comunidad escuche sus propias voces, sus problemas cotidianos, sus fiestas, sus acuerdos, sus alertas, sus memorias, su visión del mundo y de las cosas, al igual que sus diferencias.
También se mide en la oportunidad de que el derecho a la información no dependa siempre de grandes capitales o de los intereses comerciales.
La nueva XHSCQH-FM deberá demostrar que los largos años de gestión y la respuesta positiva de la CRT se materializarán en un proyecto sólido, apegado a los principios de participación ciudadana directa, convivencia social, equidad, igualdad de género y pluralidad. De igual manera deberá evitar capturas personales o políticas y construir una programación útil para la población a la que dice servirá.
La CRT también está obligada a demostrar que una política pública no se agota en un solo caso.
Si el nuevo regulador quiere marcar distancia respecto de inercias anteriores, tendrá que consolidar procedimientos claros, criterios públicos, orientación técnica accesible y una relación más cercana con quienes buscan concesiones sociales, comunitarias e indígenas. De alguna manera lo ha hecho, pero ahora se espera que se potencialice en la práctica al llamado tercer sector de la radio.
El episodio permite reivindicar la confianza al órgano regulador y las posibilidades de la nueva ley. Las comisionadas y el comisionado saben que la democratización en el uso del espectro radioeléctrico tiene aún muchas posibilidades para convertirse en realidad.
La historia de Adrián Alvarado Vite y de San Martín Azcatepec muestra que la regulación puede ser estricta sin ser indiferente. Se puede cuidar la compatibilidad técnica sin cerrar la puerta al diálogo y sin olvidar que detrás de cada expediente hay personas, comunidades y necesidades de comunicación.
Ante un escenario, cada vez más preocupante, de concentración mediática, plataformas dominantes y mercados más cerrados, una frecuencia comunitaria de baja potencia puede parecer una noticia poco atractiva, pero no lo es.
La primera concesión de radiodifusión comunitaria que se gestionó y se resolvió por la CRT, renueva la esperanza. El 91.7 de FM en San Martín Azcatepec será la memoria de una insistencia y un ejemplo de cómo la defensa del interés público empieza, muchas veces, por escuchar a quien durante años no fue escuchado ¿o no?
Educar con IA
El próximo 30 de abril, el programa Media 20.1 tendrá como invitada a Adriana Hernández de Lago, catedrática de diversas Universidades y autora del libro “Educar con inteligencia artificial”, publicado por el proyecto Razón y Palabra, que dirige el doctor Octavio Islas. ¿Es posible, deseable o no usar la inteligencia en los procesos de enseñanza-aprendizaje? ¿qué ocurre en el mundo con el uso de esta tecnología? Sintonice TV UNAM a las 21:00 horas en el canal 20.1 de televisión abierta y los sistemas de TV de paga en todo el país… Tampoco se pierda la programación especial que UAM Radio 94.1 FM le ofrecerá este jueves con motivo del Día de las Infancias y el Día del Jazz. Los contenidos hablados y musicales le sorprenderán. Si no puede escuchar en radio abierta a la emisora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), hágalo en Internet https://uamradio.uam.mx/ o a través de la App, disponible en Google Play y en App Store.
*Profesor e investigador de la UAM-Xochimilco y periodista.





