Abraham Pensamiento
Ningún país desde la Segunda Guerra Mundial había lastimado tanto a Estados Unidos ni había puesto en jaque a Israel como lo hizo el régimen de los ayatolas Ruhollah Jomeini, Alí Jamenei y ahora Mojtaba Jamenei. Donald Trump no calculó bien, la respuesta del gobierno persa que, desde el 28 de febrero consiguió que todo el Medio Oriente se fracturara; atacó a todos los países del Golfo; destruyó bases militares estadounidenses; golpeó infraestructura israelí; causó bajas entre las tropas sionistas; y paradójicamente, Israel logró que todo un pueblo se uniera contra el sionismo.
Irán demostró poderío militar: lanzó dos misiles balísticos a 4,000 kilómetros de distancia en contra de la base de Diego García; cerró el estrecho de Ormuz, en donde pasa el 20% del petróleo mundial, además de derribar un caza F-15E Strike Eagle y un avión A-10 Thunderbolt II.
Además, empleó nueva tecnología al igual que armas baratas pero muy destructivas que le costaron a Estados Unidos aproximadamente cinco mil millones de dólares: Nour, Qader, Khalij-e Fars, Ormuz 2, Abu Mahdi, Fattah-1, Fattah-2 y los ya conocidos drones Shahed-136. A la vez, se atacó a Israel a través de la resistencia de Hezbolá, en Líbano; y con los hutíes de Yemen.
Es cierto que el costo humano fue muy elevado, por órdenes de Trump se asesinaron a 165 niñas con tres misiles Tomahawk en Minab, también colapsó el puente vehicular B1 en Karaj e Israel mató a Alí Jamenei, Líder Supremo de la Revolución Islámica, máximo representante del chiismo; Alí Larijani, ministro de Seguridad Nacional; así como a otros dirigentes, por ejemplo, Majid Khademi, director de inteligencia de la Guardia Revolucionaria. Pero con todo, la estructura política de Irán está casi intacta: desde el nuevo Líder Supremo, el Presidente, el Ejército, el CGRI, la milicia Basij, la Policía de la Moral, el Consejo de Guardianes, la Asamblea de Expertos, el Parlamento y el Poder Judicial.
Toda guerra tiene inexorables consecuencias geopolíticas, después de esto, Estados Unidos -que amenazó con destruir las plantas eléctricas iraníes o con invadir la isla de Kharg para reabrir el estrecho, pero inmediatamente se arrepintió- dejará de imponer sus reglas en esa región del mundo dejando a Irán y a Israel como las dos potencias regionales, por lo que los paraísos árabes (que dejaron de serlo tras la respuesta persa) como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin, Omán, Kuwait, así como Jordania tendrán que reorganizarse a partir de los acontecimientos suscitados.
Trump, quien se burló de los países que le pidieron un acuerdo arancelario, terminó arrodillándose por un acuerdo; Trump, quien aseguró que su país era invencible, pidió la ayuda de sus aliados para combatir a una nación castigada a lo largo de las décadas con un sinnúmero de sanciones.





