Balbina Flores
En el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, este 25 de noviembre (25N), la ONU alertó “sobre el rápido crecimiento de la violencia digital contra las mujeres y niñas en toda su diversidad, un fenómeno que se expande en todo el mundo y limita derechos, profundiza desigualdades y restringe la participación pública”, por lo que llamó a garantizar entornos seguros para esta población.
La violencia digital, indicó la ONU en un comunicado, “es un fenómeno que se expande en todo el mundo y que limita derechos, profundiza desigualdades y restringe la participación pública. Este tipo de agresiones se intensifica por el uso malicioso de tecnologías, la débil regulación de plataformas y la presencia de discursos misóginos en entornos digitales”.
La violencia digital comprende “el ciberacoso, amenazas, discurso de odio, difusión no consentida de material o contenido de carácter sexual, vigilancia, campañas de desprestigio y la creación de imágenes o videos sexualizados de mujeres generados con inteligencia artificial sin su consentimiento (un ejemplo de deepfakes), redes misóginas, entre otras. Estas agresiones reproducen patrones de poder y control presentes en la violencia que ocurre fuera de línea, pero ampliados por el alcance y la velocidad de las plataformas tecnológicas”.
A pesar de la falta de información comparable a nivel global, los datos del Informe del secretario general de la ONU, de 2024, sobre la violencia contra las mujeres y las niñas facilitada por la tecnología muestran un panorama crítico.
Según las cifras de Naciones Unidas, nueve de cada 10 usuarias han presenciado ataques en línea hacia otras mujeres; 70% de quienes han sufrido violencia digital han enfrentado ciberacoso reiterado; y 95% de los deepfakes sexuales en internet representan a mujeres.
En América Latina, nueve de cada 10 mujeres han experimentado alguna forma de violencia facilitada por la tecnología (UNFPA, 2021). En México, de acuerdo con el Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA, 2024) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), 10.6 millones de mujeres han sido víctimas de violencia digital, es decir, una de cada cinco mujeres.
Igualmente, las mujeres reciben el doble de insinuaciones o propuestas sexuales no solicitadas que los hombres. Quienes pudieron identificar a sus agresores señalan que el 87% provino sólo de hombres. Las mujeres entre 20 y 29 años concentran la mayor prevalencia (tres de cada 10).
La niñez es una de las más expuestas, de acuerdo con los datos de la ONU: “La violencia digital empieza desde edades tempranas: más de la mitad de las niñas y adolescentes que usan internet ha vivido violencia en línea y muchas reportan su primera experiencia de acoso en redes sociales entre los 14 y los 16 años. En situaciones de violencia de pareja, las agresiones pueden trasladarse a lo digital mediante monitoreo, acecho o difusión de contenido íntimo sin consentimiento”.
Estas violencias no se quedan en internet: afectan su bienestar, impactan en la salud mental, generan aislamiento, inhiben la libertad de expresión y la participación pública, y pueden estar vinculadas a formas graves de violencia fuera del ámbito digital, incluidos los feminicidios. La desinformación y misoginia en línea refuerzan normas discriminatorias y fomentan las masculinidades nocivas.
“La proliferación de contenidos misóginos, incluidas las comunidades digitales que difunden mensajes hostiles hacia mujeres y feminismos, denominadas machósfera o manósfera, está reforzando normas sociales discriminatorias y fomentando masculinidades nocivas. En estos espacios se desacredita la igualdad de género, se difunden estereotipos perjudiciales y se orquestan ataques contra mujeres con presencia pública. Este retroceso es especialmente preocupante entre hombres jóvenes, quienes pueden verse expuestos a narrativas que presentan la igualdad —de manera equivocada— como una amenaza”.
Frente a esta situación, la ONU llamó a reconocer que la violencia digital ha avanzado en los últimos años y expresó su preocupación por la magnitud del problema, por lo que pidió que se prevenga y elimine la violencia en el espacio digital.
La ONU recordó la primera resolución de su Asamblea General sobre violencia contra mujeres y niñas en entornos digitales, de 2024, y la Convención de las Naciones Unidas contra la Ciberdelincuencia, adoptada el mismo año, bajo el liderazgo de UNODC y reconocida como el primer tratado internacional para combatir los delitos en línea, un paso histórico hacia un mundo digital más seguro.
En el caso de México, el organismo destacó la colaboración de ONU-Mujeres y otras agencias del Sistema de las Naciones Unidas que acompañan y apoyan los esfuerzos del Estado mexicano, liderados por la Secretaría de las Mujeres, en la construcción de una Hoja de Ruta Nacional para la Prevención y Atención de la Violencia Digital.
Tal iniciativa se desarrolla bajo el liderazgo institucional del gobierno de México y se nutre de un amplio proceso participativo con sobrevivientes, organizaciones feministas, especialistas, sector tecnológico y funcionarios públicos, a fin de fortalecer las capacidades nacionales para prevenir, atender y responder a estas violencias con enfoque de derechos e igualdad de género. El Día Naranja fue instituido por la ONU el 25 de noviembre de 1999, como Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en honor a las hermanas Mirabal, asesinadas en 1960 por su activismo político durante la dictadura de Rafael Trujillo.





